viernes, 14 de abril de 2017

Iruñea y la Memoria de la Represión Franquista

Hay víctimas de las que nunca hablan las valientes Maite Pagazaurtundua y Consuelo Ordóñez.

Afortunadamente en Iruñea, la capital de todxs lxs vascxs, hay quienes sí recuerdan los excesos represivos de un régimen que se perpetuó por medio de la Transición, periodo en la historia del estado español que constituye una verdadera traición para quienes cayeron durante la purga fascista que inició en 1936, purga auspiciada por El Vaticano y sus aliados fascistas europeos.

Les presentamos este artículo publicado en Naiz:


El Ayuntamiento de Iruñea ha llevado a cabo en la Casa Consistorial un acto en recuerdo a los concejales y empleados municipales ejecutados durante la Guerra del 36 y el franquismo. Un acto en el que el alcalde, Joseba Asiron, ha destacado el «compromiso firme» del Ayuntamiento con la memoria histórica.

El acto, en el que se ha reinaugurado la placa con el listado actualizado de los concejales muertos el citado periodo, ha estado encabezado por el alcalde, Joseba Asiron, y ha contado con la presencia de miembros de la corporación y familiares de los concejales y empleados homenajeados. Ha acudido, además, el director general de Paz y Convivencia del Ejecutivo foral, Álvaro Baraibar.

En el acto, Asiron ha señalado que «queremos hacerles un merecido homenaje» a los concejales y empleados que fueron víctimas y «hacerlo extensivo a todas las personas que, de una manera u otro, fueron represaliadas y asesinadas durante aquellas infaustas fechas».

El primer edil ha tenido un recuerdo «muy especial» para Florencio Alfaro, Gregorio Angulo, Corpus Dorronsoro, Victorino García, José Roa, Mariano Sáez, Amadeo Urla, Ignacio San Pedro y «demás trabajadores de este Ayuntamiento que fueron víctimas del franquismo».

Asiron ha redescubierto esta placa, colocada en el zaguán, que «debe ser un reconocimiento de este Ayuntamiento a todas las personas que sufrieron aquel golpe y para recordar el trabajo que hicieron por la ciudad y por su Ayuntamiento».

El alcalde ha destacado que desde el Consistorio «se han dado pasos importantes» en materia de memoria histórica y «vamos a seguir en ese camino»; y ha agradecido el trabajo durante muchos años de las asociaciones memorialistas. «Estamos convencidos de que éste es el único camino que nos lleva a una democracia de calidad, que cumple con sus deudas con el pasado, que cierra heridas y promueve la convivencia para encarar el futuro desde unos cimientos sólidos», ha agregado.

En el acto, en el que se ha realizado una ofrenda floral y se ha bailado un aurresku de honor, ha tomado la palabra la nieta de José Roa, quien ha indicado que «hemos necesitado 80 años, 40 años de democracia, para tener reconocimiento y ser mínimamente reparadas las familias, es demasiado tiempo».

Ha añadido que «instituciones, partidos, la sociedad no hemos estado a la altura de las circunstancias; no es un tema de revancha, de levantar viejos fantasmas, es un tema de dignidad, de justicia». «Han sido silenciados, tapados, olvidados en las fosas y cunetas porque fue demasiado terrible, porque fueron muchos los muertos», ha lamentado.

A su juicio, «el trabajo de instituciones, asociaciones y de la sociedad tiene que ir mucho más allá de los homenajes, la paz se construye día a día y por todos». «Gracias por todos los reconocimientos, gracias a todas las personas que desde las asociaciones luchan para que no sean olvidados», ha señalado.

La placa se colocó en diciembre de 2012 para dar cumplimiento a una moción aprobada en pleno tres meses antes, que recogía anteriores mociones sobre memoria histórica en las que se pedía el reconocimiento explícito a los homenajeados. La nueva placa cuenta con un cambio en el listado de concejales. Se ha sustituido a Ignacio San Pedro Chocolonea, que no fue concejal del Ayuntamiento sino empleado municipal, por José Roa García, que sí fue edil en el Consistorio.

La placa refleja los nombres de los concejales muertos y en genérico, sin mencionar nombres concretos, se reconoce a los empleados municipales también represaliados en esa época.

La placa dice textualmente, es castellano y en euskera, «El Ayuntamiento de Pamplona y la ciudad de Pamplona en memoria y homenaje a los que fueron corporativos municipales. Iruñeko Udalak eta Hiriak eskainia, Espainiako II. Errepublikari leial irauteagatik hil ziren Florencio Alfaro Zabalegui, Gregorio Angulo Martinena, Corpus Dorronsoro Arteta, Victorino García Enciso, José Roa García, Mariano Sáez Morilla, Amadeo Urla Aramburu y a los trabajadores del Ayuntamiento muertos por permanecer leales a la II República Española. Udal-zinegotziak eta beste udal-langileak oroitu eta omentzeko».






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