martes, 18 de abril de 2017

Corbata de Pirata y Sonajero

Les presentamos la respuesta que el cartonista Tasio ha proporcionado a la misiva que le ha dedicado el impresentable de Iñaki Anasagasti:


No puede Anasagasti escribir algo sin que afloren sus demonios: Cuba, Maduro, Gara, Iñaki Soto, El Nacional… Un manojo de hojas para vender su berza (como aquéllas que íbamos a comer sin Lemóniz) también, (cómo no) ideologizada.

Ahora yo mismo formo parte de ese infierno y entro gustoso en él pues, a la vista está, voy a tener muy buenas compañías.

Y no puede evitar referirse a las páginas “controladas” por Iñaki Soto, que es, claro, quien no permite que nada ajeno se cuele entre sus tenebrosas páginas. No como en Deia, abierto a todo el mundo mundial, aún cuando cierto exviñetista de su democrático periódico se me quejaba no hace mucho de la censura que había sufrido con algunas viñetas que no comulgaban con el credo del susodicho, cuando de dar caña al partido se trataba. Bah. Pequeños detalles sin importancia.

Y yo, como buen militante de Sortu (según él), dando palos a un lado y bendiciones al otro. No soy un viñetista que quiera situarme en el centro de todo. No me gusta el centro, sencillamente porque no existe. O estás en un lado o estás en el otro. Con corbata o sin corbata. Con camiseta o sin ella. No sé si acierto o no al diferenciar a unos y a otros por su vestimenta, pero lo que sí es cierto es que ese lenguaje se entiende, como lo ha entendido perfectamente Iñaki. Y eso es lo que pretendo. Sin más. En mi armario guardo una corbata, aún sin estrenar. Cuando lo vea necesario me la colocaré sin ningún problema, sin saltar por eso al otro lado de la barricada.

Me alegro de que el senador Iñarritu haya hecho con su corbata y su traje por la causa democrática vasca más que yo en todos estos años con mis manipuladas viñetas. Siempre que sea por la causa me alegraré. Zorionak, Jon. Estoy por regalarte una camiseta.

Ah… estaré encantado de recibir de Iñaki la corbata con la calavera pirata y el sonajero. En justa respuesta, el día que lo reciba, le enviaré una camiseta independentista.

Seguro que no me la admitiría.


La viñera que desató la furia de Anasagasti:










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