domingo, 31 de julio de 2016

Top 10 Julio 2016

Tuvimos un descenso muy marcado en las visitas a nuestro blog durante julio, lo cual se hace notorio pues varias de las posiciones en el top ten están ocupadas por lo que nos ha dado por etiquetar como "nuestros clásicos", o sea, esas publicaciones que por las temáticas que manejan siguen siendo visitadas asiudamente por internautas aleatorios.

Así que, sin más palabrería estéril, aquí les presentamos lo más visto del mes:

X) Egaña | El negocio de la guerra. Con este imprescindible texto Egaña deja al desnudo el jugoso y muy sucio negocio de la guerra: el tráfico de armas. Claro, fiel a su estilo aterriza este fenómeno en Euskal Herria, donde son varias las familias que se han enriquecido gracias a la muerte y destrucción que Occidente siembra alrededor del mundo.

IX) Contra la cultura hegemónica patriarcal. Y si el negocio de la guerra y el tráfico de las armas es componente sustancial de la omnipresente estructura del neoliberalismo patriarcal, con este texto se nos ha invitado a reflexionar sobre una de las manifestaciones más perniciosde un sistema que lo convierte todo en objeto, la violencia contra la mujer.

VIII) Sortu | Gora Herria!. Esta entrada nos relata los esfuerzos titánicos que la izquierda abertzale está realizando para aglutinar al electorado vasco alrededor de su proyecto de nación. Tarea estéril pues con los resultados electorales ha resultado más que obvio que la mayor parte de los vascos que habitan la CAV han optado por el niniísmo ideológico burgués, tan bien representado en el PNV y en Podemos.

VII) Se aceptan donaciones de dinamita. Ha llegado el aniversario 80 del levantamiento militar fascista y como sucede año con año, la clase política española ha festejado sin complejos. Fieles a los principios del franquismo, hordas enteras han acudido al Valle de los Caidos a rendir homenaje a sus líderes morales ahí enterrados. Pero una voz estadounidense se ha alzado en contra de este monumento a la ignominia, exigiendo que sea dinamitado.

VI) Cine vasco en México. Una entrada de 2009 en la cual se habla de una muestra de cine vasco en la Cineteca Nacional de la capital de ese país. Ni idea de el por qué atrae tantos visitantes tantos años después.

V) Euzko Deya. De los favoritos de siempre. Nada más que agregar.

IV) Al revés volteado. Allá en marzo de 2012 cuando fue publicada originalmente esta entrada con respecto a la campaña desvasquificadora de Nafarroa no causó revuelo alguno, pero por algún motivo, este mes ha gozado de gran popularidad... y no tenemos ni idea de la razón por la cual eso está sucediendo.

 III) Aurrerá y los Arango. Otro clásico, tampoco abundaremos.

II) Todo sobre el EHNA. La entrada más antigua en el Top 10 pues data de 2006. Esta sí nos trae mucha esperanza pues parecería indicar que mucha gente continúa interesada en participar con esta iniciativa de Udalbiltza.

I) El decrecimiento sereno. Iñaki Egaña ha contribuido con dos textos a esta lista de honor veraniega. En la posición máxima una emotiva invitación a derrotar al capitalismo renunciando a ser objetos que consumen objetos.






Nos despedimos, y, hasta la próxima.





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¿Quo Vadis Hegoalde?

Sin mayores preámbulos, les compartimos este escrito publicado en Naiz:

Las elecciones del 26J son ya historia. Tal y como sucedió en las del 20N la mayoría de la ciudadanía vasca ha puesto su confianza en aquellas fuerzas que tienen sus órganos de decisión en Madrid. Para Gaindegia es un hecho a destacar. Desde el Observatorio Socio-Económico defendemos que es preciso articular un modelo socioeconómico para este pueblo y su proyecto de país. Un proyecto acordado en Euskal Herria, adecuado a nuestros propios retos y que favorezca a la mayoría social.

Imanol Esnaola | Coordinador de Gaindegia

Las elecciones del 26J se han celebrado en la etapa más agresiva desde que se inició la etapa autonómica en cuanto a la perdida de recursos para desarrollar un modelo socioeconómico propio. Podemos decir que ha sido una época de descapitalización brutal.

Dicho de otra manera, las decisiones de Madrid han sido nefastas y aquí no hemos acertado a acordar nuestro camino. El título del artículo no pretende ser catastrofista. Sin embargo, lo sucedido resulta innegable. Estos últimos años el gobierno de Madrid se ha afanado en desarticular y reducir las capacidades, las estructuras y los recursos de los que disponemos. En consecuencia nos encontramos en un punto más cercano a lo que queríamos evitar que a lo que deseábamos llegar.

Desde verano de 2008 a junio de 2016 han pasado ocho años, dos legislaturas. Los partidos centralistas han gestionado nuestros intereses según sus necesidades. Puede hacerse una larga relación de acontecimientos, sea el lector quien las enumere en el orden que prefiera. Por ejemplo, dos reformas de la legislación laboral (que han destruido empleo y centralizado las relaciones laborales), recorte de gastos por decreto (para recortar políticas sociales e inversión), rescate de entidades bancarias con recursos públicos… Además de innumerables recursos a nuestras iniciativas.

Todo ello, y sus consecuencias, han alterado considerablemente nuestra situación. Se han destruido 160.000 empleos, la mitad en manufactura industrial, hemos visto extenderse y cronificarse, la carencia, el desempleo y la precariedad entre niños, jóvenes, mujeres y mayores de 55 años, a pesar de contar con un nivel alto de formación… Cada vez son más los conciudadanos que quedan fuera de las vías de inclusión social. Así mismo, nuestra sociedad ha asumido el gasto social de todo ello mientras la productividad de las empresas ha crecido. La nuestra también es una sociedad dual. Decimos que contamos con capital social suficiente, pues entonces carecemos de algo que nos permita hacer uso de todas nuestras capacidades.

Puesto que las consecuencias son estructurales, también las padece nuestro sistema productivo. La crisis vivida precisaba de apostar por mantener el empleo y reforzar la innovación. Continuar con lo iniciado y reforzarlo. Nuevas actividades, nuevos procesos, nuevas tecnologías, nuevos empleos… Sin embargo, instituciones y empresas han frenado su esfuerzo innovador (debidamente sugestionados por el límite de déficit y la falta de crédito). La industria 4.0 ha copado el espacio correspondiente a la economía del conocimiento en el discurso oficial, las fuerzas de la oposición tampoco han sabido manifestar las limitaciones de dicha vía. Este pueblo necesita de una industria de última generación, pero tan cierto como ello es que precisamos de una economía basada en el conocimiento, tanto en el individual como en el colectivo. Una economía para los tiempos que vienen, que realice una aportación transformadora a nuestro pueblo, además de obtener el lógico beneficio económico. No obstante, de momento no se observan estrategias acordadas en dicho sentido. Sin embargo, las empresas que hemos visto crecer con un esfuerzo local son cada vez más extranjeras tanto en su propiedad como en sus órganos de decisión. Y vienen adoptando decisiones críticas para nuestros intereses continuamente (las del ámbito metalúrgico son la de mayor repercusión, aunque no las únicas). El volumen de nuestro tejido industrial se ha resentido considerablemente.

En definitiva, el periodo 2008-2015, Hego Euskal Herria además de padecer con intensidad su subordinación, ha permitido que su modelo se aleje de los países y los procesos de referencia para acercarse a los países con modelos de menor eficacia y más antisociales. Resulta digno de estudio cómo un proceso tan contrario a nuestros intereses no ha tenido una respuesta más enérgica por nuestra parte.

Se puede creer que no había otra opción, sin embargo basta con observar la tendencia seguida por los países que tomamos como referencia para evidenciar que han actuado de otra manera, y por tanto, sí había otra opción y han obtenido otros resultados. Baste con dos datos, han aumentado su gasto en I+D llegando en algunos casos a doblar nuestro índice y conservado su volumen de empleo. Todo lo contrario de lo que ha sucedido en nuestro caso. Durante estos ocho años nuestro modelo socioeconómico se ha acercado a la vía de Grecia, España o Portugal. Y en consecuencia, ahora nos encontramos más lejos de los países del norte de Europa y sus iniciativas, que habitualmente consideramos referenciales. Se puede considerar que ahora disponemos de menos recursos para avanzar hacia dicho objetivo.

Resulta incomprensible que aquellas fuerzas que tienen sus órganos de decisión en Euskal Herria no hayan acordado unas bases para la defensa de un proyecto socioeconómico propio como punto prioritario de su agenda. Tal y como ha indicado el resultado del referéndum sobre el Brexit, la representación política que no se compromete ante sus conciudadanos con políticas eficientes recibe el rechazo de la mayoría. La oferta de las fuerzas abertzales puede estar ante una situación similar, vista la situación socioeconómica y la tendencia de voto.

Este año se cumplen ochenta años desde la proclamación de Eusko Jaurlaritza que tuvo a Jose Antonio Agirre como lehendakari. La institución que diseño y acordó un estatuto de autonomía para el conjunto de Hego Euskal Herria cumplirá pronto cien años. Puede decirse que los promotores de aquel proceso nos están pidiendo mayor compromiso para elaborar y ofrecer a este pueblo un proyecto formal. Puede decirse, así mismo, que a la vista de lo acontecido, hoy no seríamos capaces de hacer lo mismo.

Nunca es demasiado tarde, pero mejor hoy que mañana para poner en primera línea un proyecto socioeconómico propio frente al centralismo devastador. Somos un pueblo.





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Terrorismo Semántico Globalizado

Les presentamos este interesante artículo publicado en La Jornada en el que su autor, Robert Fisk, expone el doble rasero con el que la prensa trata situaciones similares en contextos aparentemente diferentes.

Lean ustedes:

Las espantosas y sangrientas horas de la noche del viernes y la mañana del sábado pasados en Múnich y Kabul –pese a los casi 5 mil kilómetros que separan ambas ciudades– aportaron una lección sumamente instructiva sobre la semántica del horror y la hipocresía. Desespero de esta palabra genérica de odio, "terrorista", que desde hace mucho se volvió el signo de putuación y la firma de todo político, policía, periodista y "grupo de estudio" superficial en el planeta.

Terror, terror, terror, terror, terror. O terrorista, terrorista, terrorista, terrorista, terrorista.

Pero de tiempo en tiempo nos hacemos bolas con este horrible lugar común, como ocurrió el fin de semana. Así es como pasó: cuando escuchamos que tres hombres armados habían entrado en un "frenesí de disparos" en Múnich, los policías alemanes y los chicos y chicas de la BBC, CNN y Fox News apretaron la tecla del "terror". La autoridad muniquesa temía que hubiera sido un "ataque terrorista". La policía local, nos informó la BBC, había lanzado una "cacería humana antiterrorista".

Y sabíamos lo que eso significaba: se creía que los tres hombres eran musulmanes y, por tanto, "terroristas", sospechosos de pertenecer al Isis (o al menos de estar inspirados por él). Luego resultó que los tres hombres de hecho eran uno solo que estaba obsesionado con los asesinatos en masa. Nació en Alemania (aunque era de origen en parte iraní). Y de pronto, en todos los medios británicos y en CNN, la "cacería antiterror" se convirtió en "cacería de un tirador solitario".

Un periódico de Reino Unido usó la palabra "tirador" 14 veces en unos cuantos párrafos. De algún modo la palabra "tirador" no sonaba tan peligrosa como "terrorista", aunque el efecto de sus acciones sin duda era el mismo. "Tirador" es una palabra en clave. Significa: este asesino de masas en particular no es musulmán.

Ahora vamos a Kabul, donde el Isis –sí, el verdadero Isis musulmán sunita de la leyenda terrible– envió atacantes suicidas contra miles de musulmanes chiítas que protestaban la mañana del sábado por lo que parece haber sido un episodio bastante rutinario de discriminación oficial.

El gobierno afgano había rehusado tender una nueva línea de energía a través del distrito Hazara (chiíta) del país –un cable más pequeño de conexión eléctrica no satisfacía a la multitud– y había advertido a los hombres y mujeres chiítas que cancelaran su protesta. Los manifestantes, en su mayoría jóvenes de clase media de la capital, desoyeron la ominosa advertencia y llegaron a las cercanías del palacio presidencial para instalar tiendas en las que escribieron en dari: "justicia y luz" y "muerte a la discriminación".

Pero la muerte les llegó a ellos, en la forma de dos hombres del Isis –uno de los cuales, al parecer, empujaba un carrito de helados–, cuyos explosivos hicieron volar literalmente en pedazos a 80 musulmanes chiítas e hirieron a 260. En una ciudad en la que elementos del ejército afgano a veces son llamados gobierno talibán, y en la que existe la suposición popular de que una versión afgana del Estado Islámico musulmán sunita reside como bacilo dentro de esas mismas facciones, no pasó mucho tiempo para que los organizadores de la manifestación comenzaran a sospechar que las propias autoridades estaban detrás de la masacre.

Desde luego, nosotros en Occidente no escuchamos esta versión de los sucesos. Más bien, los reportes desde Kabul se concentraron en quiénes negaban responsabilidad por la atrocidad o la proclamaban. El horrible talibán islamita la negó. El horrible Isis islamita se la atribuyó. Y así, todos los reportes se centraron en que el Isis había clamado responsabilidad.

Pero esperen. Ni un solo reporte, ni una sola emisión de noticias se refirió a la matanza en Kabul como un acto de "terrorismo". El gobierno afgano lo hizo, pero nosotros no. Nosotros hablamos de "suicidas con bombas" y de "atacantes", de modo muy parecido a como nos referimos al "tirador" en Múnich.

Esto es muy extraño. ¿Cómo es que un musulmán puede ser terrorista en Europa, pero sólo un simple "atacante" en el suroeste de Asia? ¿Será porque en Kabul los asesinos no atacaron a occidentales? ¿O porque atacaron a sus correligionarios musulmanes, todos de la variedad chiíta?

Sospecho que las dos respuestas son correctas. No encuentro otra razón para este extraño juego semántico. Porque así como la identidad terrorista se desvaneció en Múnich en el momento en que Ali Sonboly resultó tener más interés por el asesino en masa noruego Anders Breivik que por el califa Abu Bakr al-Baghdadi de Mosul, así los verdaderos asesinos del Isis en Kabul evitaron por completo el estigma de ser llamados terroristas en cualquier forma.

Esta absurda nomenclatura se va a deformar aún más –estén seguros de ello– conforme cada vez más víctimas europeas de los ataques en naciones de la UE resulten ser musulmanas. El número de musulmanes asesinados por el Isis en Niza fue notado, pero no apareció en los titulares. Los cuatro jóvenes turcos abatidos por Ali Sonboly fueron metidos en la nota como una parte casi rutinaria en lo que es hoy, por desgracia, la cotidianidad de los asesinatos en masa en Europa, como en Medio Oriente y Afganistán.

Por tanto, en Europa, la identidad de los musulmanes se diluye si son víctimas, pero es de vital importancia política si son asesinos. Pero en Kabul, donde tanto víctimas como asesinos eran musulmanes, su mutua crisis de identidad religiosa no tiene interés para Occidente y el baño de sangre se describe en términos anémicos: los dos atacantes "atacaron" y los "atacados" quedaron con 80 muertos. Parece más un partido de futbol que una guerra de terror.

Todo resulta lo mismo al final. Si nos atacan musulmanes, son terroristas. Si no son musulmanes, son tiradores. Si musulmanes atacan a otros musulmanes, son atacantes.

Recorten el párrafo anterior y ténganlo a su lado la próxima vez que haya asesinos sueltos y podrán discernir quiénes son los malos antes de que la policía lo diga.

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya





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El Brexit y el Scot(s)-Free

Como ya lo habíamos mencionado antes, los escoceses ven en el Brexit -que ya no convence ni a los ingleses que votaron a favor- la gran oportunidad para romper amarras con Londres. De esta forma puede ser que los escoceses enmienden su no en el referendum por la independencia hace un par de años con su no al Brexit hace unas semanas.

Recordatorio, para nosotros la UE es un constructo del neoliberalismo globalizador, no es que estemos a favor de la permanencia de los pueblos de Europa en esa aberrante institución.

Aquí les presentamos esta nota publicada en La Jornada:

Entre 3 mil y 4 mil personas marcharon este sábado en Glasgow en demanda de un referendo sobre la independencia de Escocia, después de la decisión de los británicos, vía consulta popular, de abandonar la Unión Europea (UE), adoptada en junio pasado.

"Escocia no ha votado por salir de la UE y queremos mostrar a los políticos que no toleraremos eso. La independencia ha vuelto a la agenda", afirmó John McHarg, uno de los organizadores de la protesta.

En la consulta del 23 de junio pasado 62 por ciento votó en Escocia en favor de seguir en la UE, al contrario que en Inglaterra y Gales, donde triunfó claramente el Brexit (mezcla de palabras entre el nombre del país y exit, que significa salida), pero el resultado general conjunto dio la victoria a la separación, con 52 por ciento de sufragios de todos los británicos.

La primera ministra escocesa, Nicola Sturgeon, declaró al día siguiente de la votación en Reino Unido que la cuestión de un segundo referendo sobre la independencia de Escocia está "encima de la mesa".

La jefa de gobierno escocesa defiende la posibilidad de que una Escocia independiente permanezca en la mancomunidad, situación rechazada por España, que teme el establecimiento de un precedente para las regiones autónomas de territorio español, entre ellas Cataluña.

"Si consideramos que nuestros intereses no pueden ser protegidos en el contexto de Reino Unido, la independencia debe ser una de las opciones", reiteró el lunes anterior la también lideresa del Partido Nacional Escocés (SNP), a pesar de que en septiembre de 2014, en una primera consulta por la independencia realizada en Escocia, 55.3 por ciento de habitantes votaron en favor de permanecer en Reino Unido.

Una encuesta realizada por la consultora YouGov y divulgada este sábado no encontró ningún cambio en la opinión escocesa. Reveló que más de 50 ciento de la población prefiere permanecer "afiliada" a Reino Unido, incluso si ello representara la salida de Escocia de la UE, mientras sólo 47 por ciento optó por la independencia.

Además, la investigación de YouGov reveló que 37 por ciento de encuestados favorece que Escocia sea un país independiente, dentro de la diáspora de la UE.

Mientras tanto, 46 por ciento sufragó en favor de una Escocia que forme parte de Reino Unido, pero que esté desligada del bloque continental.





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El Endurecimiento del Fascismo Jacobino

El estado francés que durante su periodo jacobino descarriló por completo lo poco positivo de la revolución burguesa que tantos réditos progres le ha traido durante décadas, está empecinado en retomar sus viejas y napoleónicas glorias, no importa cuanta sangre del pueblo trabajador francés tenga que ser derramada.

Les presentamos este artículo de opinión publicado en Naiz:

Una vieja historia

Fue un acto obsceno. La descripción de «monstruoso» que hizo el presidente Hollande fue adecuada en sí misma, pero hizo resurgir el viejo problema. ¿Qué ocurre cuando 300 o 400 inocentes perecen a manos de un asesino? ¿O 500? ¿Eso lo convierte en algo en verdad monstruoso? ¿O muy monstruoso?

Robert Fisk | Periodista
Pero la reacción política a este crimen de lesa humanidad en Niza fue mundana hasta el punto de la locura. Hollande –o general Hollande, como la prensa francesa lo motejó cuando envió a sus legionarios a combatir a los islamistas en Malí– anunció que Francia reforzará sus acciones en Siria e Irak.

Claro, entiendo el mensaje. Si Mohamed Lahouaiej Bouhlel de Túnez tuviera algo que ver con el ISIS o Al Nusra (y cuando dirigió su mensaje, Hollande no lo sabía), entonces lanzar más misiles franceses hacia las arenas quemantes de Mesopotamia, en el desierto en torno a Raqqa, con la esperanza de golpear al ISIS, no tendría otro efecto que reforzar el viejo factor de sentirse bien al atacar al terrorismo mundial sólo porque sí.

Túnez, por supuesto, está a más de 1500 kilómetros de Siria, ya no digamos de Irak, pero un montón de árabes asesinos es muy semejante a otro a ojos de nuestros ministerios del Exteriores, y si Bouhlel resulta tener raíces en el ISIS, por mucho que sea sólo por declaración propia, entonces, mientras más grandes las bombas, mejor.

Todo el que ose señalar esto –y los líderes europeos siempre están amenazando al Estado Islámico, así como el Estado Islámico siempre está amenazando a Occidente– es de inmediato expulsado de la sociedad por ser amigo de los terroristas. De hecho, existe todo un léxico de insultos hacia cualquiera que mencione que existen razones para estos asesinatos en masa y que necesitamos conocerlas, por disparatadas que sean. En estos tiempos, la correspondencia de odio entre el Estado Islámico y Occidente es casi idéntica a El rey Lear: haré tales cosas, no sé cuáles, pero serán el terror de la tierra.

Por supuesto, temo que en las próximas horas nos veremos inundados de dolorosas repeticiones de atrocidades pasadas: parientes que no tenían idea de que su hijo/hermano/sobrino/ tío podría ser un violento asesino, vecinos que atestiguarán que el atacante fue siempre un hombre tranquilo (probablemente muy reservado, como dicen), musulmanes que volverán a insistir en el pacifismo de su religión. Además, tendremos políticos que prometerán aplastar el terrorismo y policías que elogiarán a sus hermanos en armas por su valor (aun cuando el ataque en Niza no fue precisamente un triunfo para las fuerzas de seguridad francesas).

Y olvidaremos la tensa historia colonial de Francia en Argelia y Túnez, el 135 aniversario de su protectorado en Túnez este año y el 60 aniversario de la independencia tunecina, así como la creciente y temible presencia islámica en la política de ese país desde la revolución de 2011. No es conveniente sostener esta dolorosa historia como una especie de excusa o causa de raíz de los asesinatos en masa en Niza, pero en algún momento los occidentales tendremos que aprender que si intervenimos militarmente en Malí o Irak o Libia o Siria, o interferimos en Turquía o Egipto, en el Golfo o en el Magreb, entonces no estaremos seguros en casa.

Ahora es una vieja historia. En el pasado podíamos embarcarnos en aventuras en Corea o Vietnam sin preocuparnos de que los norcoreanos volarían el metro de Londres o que los vietcong atacarían Nueva York con aviones comerciales. Ya no. Las aventuras en el extranjero tienen un costo terrible. Afirmar que no es así, o declarar pomposamente que los bombazos en Londres o París nada tienen que ver con los bombardeos en Irak, es una deshonestidad.

En algún punto de la historia –aunque no sabemos en qué momento del futuro, cuando hayamos derruido los fundamentos de nuestras propias libertadas con nuevas leyes– probablemente tendremos que repensar nuestra relación con Medio Oriente y con la historia. Sí, también con la religión.

Tampoco sirve de mucho rumiar sobre la naturaleza imitativa del crimen islamista, como un reportero de la BBC que este viernes trazaba paralelos con los palestinos que han dado muerte a israelíes echándoles vehículos encima. Sin embargo, el último video de teléfono que vi y que tenía algún grado de paralelismo con Niza fue una horrorosa secuencia captada durante la revolución egipcia de 2011, cuando un camión del ejército egipcio fue lanzado a velocidad y dando violentos giros hacia una multitud de manifestantes pacíficos.

¿Por qué no recordamos eso después de Niza? ¿Porque los asesinos nunca fueron atrapados? ¿Porque nadie recuerda las noticias de ayer? ¿Porque las víctimas eran árabes involucrados en una disputa en un país lejano, entre gente de la que en realidad no sabemos nada?






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Cuatro Años Perdidos

De la mano con la publicación anteriror, les compartimos esta radiografía de la legislatura de el alarmado, una que prometía mucho por los tiempos que se vivían a su inicio, pero que se fue desdibujando ante el absurdo colaboracionismo jeltzale marca Ortuzar-Urkullu para con el régimen español.

La misma ha sido publicada en Gara:

Una legislatura que pudo ser histórica y se vino muy a menos

Se daban las condiciones para que esta legislatura hubiera sido histórica en la CAV, pero la decisión de Iñigo Urkullu de caminar junto al PSE y sin ningún tipo de audacia ha hecho que los grandes retos anunciados por el propio lehendakari hayan ido languideciendo por inanición.
Iñaki Iriondo
Cuarenta y ocho escaños de setenta y cinco a favor del derecho a decidir y de partidos teóricamente independentistas y un año después de que ETA hubiera anunciado ya el final de su actividad armada. Esas eran las condiciones de inicio para una legislatura que pudo ser histórica en el ámbito de la búsqueda de un nuevo estatus y de la superación de las consecuencias del conflicto.

Pero en el ADN político de Iñigo Urkullu está la convicción de que la CAV ha de gobernarse desde lo que él llama «la pluralidad» y eso supone pactar con el PSE y, sobre todo, huir de compromisos de fondo con el independentismo de izquierdas.

Las elecciones del 21 de octubre de 2012 dieron la mayoría al PNV con 27 escaños, seguido de EH Bildu, con 21, PSE, con 16, PP, con 10 y un único parlamentario de UPyD, que en determinados momentos ha estado decantando votaciones cuando la Cámara se dividía en un bloque de derechas con 37 escaños y otro de izquierdas con otros 37.

Con esos resultados, Urkullu tenía garantizada la mayoría de la mano del PSE, pero viniendo de una legislatura con Patxi López aupado al gobierno por el PP, eso exigía un periodo de digestión para ambas partes. Los jeltzales no podían perdonar fácilmente lo que consideraron un asalto ilegítimo a Ajuria Enea, ni el PSE –que de golpe había perdido un tercio de su electorado– olvidaba lo que consideraba que había sido una oposición a cara de perro por parte del PNV.

Para ganar tiempo, Iñigo Urkullu se lanzó a gobernar en solitario con sus 27 escaños, juró su cargo en diciembre y en cuatro meses, cuando tuvo que retirar su primer proyecto de presupuesto, ya se dio cuenta de que eso le iba a resultar imposible. Entonces activó un «Plan B», que probablemente fue siempre el «Plan A». El 29 de abril de 2013, desde un desayuno organizado por el Forum Europa, el lehendakari ofrece a PSE y PP «un pacto de país y estabilidad». Descartó el acuerdo con EH Bildu porque «su modelo social y económico es radicalmente diferente al del PNV».

Urkullu sabía lo que quería, pero no encontraba cómo darle forma. Aquel mismo día confesó que había trasmitido al PSE una propuesta de acuerdo global, que había sido rechazada. Y luego, pocos días después, convocó a todos los partidos, también a EH Bildu, a Ajuria Enea.

Finalmente, tras el paréntesis de agosto, en setiembre de 2013 el lehendakari consiguió lo que quería. Andoni Ortuzar y Patxi López firmaron un acuerdo en Lehendakaritza con Iñigo Urkullu como garante de que el Gobierno cumpliría lo allí recogido. El PNV se garantizó desde entonces la tranquilidad presupuestaria, a cambio de algunos planes económicos y de empleo de difícil evaluación de resultados y, sobre todo, de partidas para municipios gobernados por el PSE.

La política vasca había vuelto, por fin, a su equilibrio natural después de «quince años», desde el Acuerdo de Lizarra Garazi, en el que habían «primado más el enfrentamiento y la confrontación, y más la política de bloques y división, que la [política] del diálogo y el debate en la búsqueda de contenidos». Hay que recordar que ese periodo comprende los mandatos de Juan José Ibarretxe y el de Patxi López.

Como anunció GARA en el minuto uno, ese pacto de PNV y PSE iba a tener largo recorrido con extensión a los ayuntamientos y las diputaciones. Ambas partes lo negaron, y el tiempo y las elecciones municipales y forales lo confirmaron.

Iñigo Urkullu se marcó tres retos para esta X Legislatura. El primero, un plan para la reactivación económica y un plan de choque por el empleo. El segundo, un acuerdo para la paz y la convivencia, que tuviera como centro el Parlamento de Gasteiz, porque, a su entender, «no tiene sentido ya apelar a mesas de partidos ni puntos de encuentro extraños». Y el tercer acuerdo que propuso fue el de un nuevo estatus político, que reconociera la mayoría de edad de la ciudadanía vasca, pero que no definió qué bases debería tener.

En el ámbito de la reactivación económica y el plan de choque para el empleo cabe decir que la actuación del Gobierno de Lakua no ha sido especialmente visible. Da la impresión de que los indicadores económicos de la CAV se mueven de manera más o menos paralela a los indicadores del Estado, aunque con cifras mejores en relación con el empleo.

De lo que no cabe duda es de que la actuación del Ejecutivo de Urkullu ha acabado por dinamitar los ya maltrechos puentes existentes con la mayoría sindical compuesta por ELA y LAB.

El reto de que el Parlamento fuera el centro de la política de paz y convivencia ha fracasado estrepitosamente, y los acuerdos alcanzados en torno al Instituto de la Memoria o a la última ley de víctimas de la violencia estatal se han basado en los tradicionales esquemas de pacto entre PNV y PSE.

Del Plan de Paz y Convivencia presentado por la Secretaría que dirige Jonan Fernández se han cumplido aquellos puntos que dependían directamente del impulso del Gobierno, como los encargos de informes sobre vulneraciones de derechos humanos y víctimas de uno u otro tipo, algunos tan impactantes como el último sobre la tortura.

Sin embargo, aquella predicción inicial de que se podrían alcanzar siquiera algunos «microacuerdos» entre los partidos en el Parlamento, se ha demostrado irreal, y lo ha sido sobre todo porque el PNV no ha querido asumir su liderazgo con valentía y ha preferido quedarse acomodado al regazo de un PSE que se ha visto a su vez paralizado por el obstruccionismo del PP.

A pesar de que la creación de la Ponencia de Paz en el Parlamento era una de las propuestas estrellas de Urkullu, el PSE le tomó la delantera y presentó una propuesta al inicio de la legislatura. El debate fue un adelanto de los cuatro años siguientes. En los prolegómenos se llegó a un texto de compromiso entre PNV, PSE y EH Bildu, pero el debate se aplazó para atraer al PP. Llegado el día del pleno, PNV y PSE cambiaron el texto, añadiendo una referencia a la Ponencia de la legislatura pasada en la que EA y Aralar no participaron cuando Batasuna estaba ilegalizada. Pero ni lograron el apoyo del PP, ni consiguieron el rechazo de EH Bildu, que se abstuvo y anunció que participaría en las reuniones.

Poco después, en un pleno monográfico sobre el conflicto político convocado a instancias de EH Bildu, los grupos de PNV y PSE renunciaron a sus propias propuesta y presentaron junto al PP el texto surgido de la ponencia de la anterior legislatura. Creyeron que así el PP se sumaría a la Ponencia, pero no lo hizo, y esta se constituyó el 11 de abril de 2013 con la única presencia de PNV, PSE y EH Bildu.

La Ponencia comenzó sus trabajos sin mucho ímpetu y pronto se vio que el PSE no estaba cómodo con el PP fuera. Rodolfo Ares empezó a abanderar la exigencia de que EH Bildu asumiera el llamado «suelo ético» de la pasada legislatura, y la formación independentista lo hizo como base de trabajo. Pero no era suficiente, porque el objetivo de Ares era otro. De hecho, el 26 de junio el PNV criticó el obstruccionismo del PSE.

Pero en setiembre, pocos días antes del pacto económico, el PNV también cedió en esta materia, y suspendió la reunión de la Ponencia a la que el PSE había anunciado que no asistiría. No volvió a haber ninguna otra cita.

En materia de paz el Gabinete de Urkullu ha mostrado una gran beligerancia hacia EH Bildu y Sortu, además de interferir abiertamente en otros ámbitos. Pero esto último y sus consecuencias, exigen un análisis mucho más amplio que excede de los límites de estas páginas.

Ni nuevo estatus ni el prometido referéndum en 2015 que el PNV había introducido en su programa electoral y que Urkullu retiró del programa de gobierno. El lehendakari dejó este tema en manos de los partidos y también para este camino el PNV eligió al PSE como socio. Mientras Joseba Egibar hablaba en unos términos con EH Bildu, Sabin Etxea cerraba el acuerdo con PSE para limitar los trabajos de la Ponencia de Autogobierno.

Lo primero fue mantener a la Ponencia a la escucha de especialistas hasta pasadas las elecciones autonómicas y forales de mayo de 2015. Lo siguiente iniciar un camino hacia ninguna parte. Y la Ponencia ha muerto por inanición y desinterés.

La legislatura ha concluido. Da la impresión de que Urkullu confiaba para un arreón final en un cambio de gobierno en Madrid que ha acabado convirtiéndose en un problema en sí mismo. Lakua ya expuso el viernes su catálogo de logros, pero la mayoría de las principales leyes aprobadas –varias a instancias de la oposición– están recurridas por Madrid, ante lo que el Gobierno del PNV no ha activado ninguna fórmula eficaz para contrarrestar esa situación.

Urkullu ha liderado una legislatura a su imagen y semejanza.






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Retos de una Gestión Política Acertada

Les compartimos la editorial de Naiz con respecto al adelanto de las elecciones en la CAV anunciado por el alarmado Urkullu:

Los retos a los que se enfrenta actualmente la sociedad vasca no se corresponden con los tiempos que marca una legislatura, sino con los que marca al menos una generación. Lo cual no quita para que cada legislatura sea muy importante en la medida en que sirve, o no, como palanca para avanzar en la resolución de esos retos.

Se trata de cuestiones estratégicas que abarcan, por ejemplo, lo socioeconómico (crisis, precarización, tejido productivo y financiero, terciarización, vivienda, fiscalidad, pensiones, servicios sociales…), lo geopolítico (deriva europea, decadencia de los estados francés y español, guerras y crisis migratorias…) lo cultural (educación, normalización y desarrollo del euskara, empobrecimiento cultural, cambios tecnológicos, brechas sociales…) e incluyen otros temas, como se dice ahora, «transversales»: el medio ambiente y el desarrollo, la igualdad entre hombres y mujeres, el modelo de seguridad –en el caso vasco tiene particular relevancia el desmantelamiento de las políticas de excepción y sus consecuencias–, el sistema administrativo e institucional, el clientelismo y la corrupción, la soberanía y la democracia…

No es que en otros momentos estos retos no estuviesen presentes y no fuesen titánicos –son la sustancia de la vida política de cualquier pueblo–, sino que en este contexto de crisis del sistema adquieren un carácter más urgente, lo que obliga a tomar decisiones y a buscar acuerdos de país de más largo recorrido.

Esos acuerdos tienen también que reconducir el fondo y las formas de los conflictos abiertos durante la anterior fase política, marcada por los pactos de la transición española y la estrategia político-militar. La nueva fase política debe aspirar a ser algo más, algo diferente a una reproducción de «la anterior fase sin ETA». Un cambio tan relevante como el cese de la lucha armada altera las condiciones de la vida política y afecta a todas las fuerzas y estrategias. En un sentido o en otro, hasta ahora todas esas estrategias han tenido un componente muy importante de resistencia. Sería patético que ese siguiese siendo el espíritu central de la política vasca.

Resultadismo, juego político y gestión

El devenir de la política española incita a algunos políticos vascos a ese esquema de resistencia. La agonía de la transición española es evidente, y el resultante de esa crisis no augura nada especialmente positivo para la democracia, el respeto entre las naciones y la igualdad y el desarrollo de las sociedades. Los retos del Estado español son, quizás, mayores aún que los de los vascos. Es cierto que tienen el statu quo, la homologación por ser Estado y el respaldo internacional como garantía de estabilidad. Sin embargo, su capacidad para resolver esos retos es muy pobre y sus perspectivas francamente malas. Por mucho que para muchos vascos el marco intelectual y emocional de referencia siga siendo el español, siendo una sociedad tan distinta como lo es la vasca en su estructura comunitaria, en su cultura política y en sus relaciones, atarse al destino de España es un desastre como proyecto político.

Que esto sea así objetivamente no garantiza nada, mientras los independentistas no sean capaces de articular una propuesta política y lograr el apoyo social suficiente para cambiar esa realidad. O, cuando menos, que maduren suficientemente esas condiciones –en cierto sentido, que den respuesta a esos retos estratégicos–, para cuando se den acontecimientos que precipiten la situación política.

Las dimensiones de estos retos pueden empujar hacia la tentación conservadora, a limitar las ambiciones a no perder, a compararse y consolarse con la situación de los españoles. Iñigo Urkullu es un buen representante de esa visión. Pero la inacción condena a los países a depender de las decisiones de terceros y de las tendencias generales. En el caso vasco, inhibe nuestro potencial.

Tal y como analiza Iñaki Iriondo hoy en GARA, por diferentes razones, la legislatura que ahora termina en el Parlamento de Gasteiz no ha estado a la altura del momento histórico que vive Euskal Herria, de sus retos y de sus capacidades. Desde una perspectiva nacional, este hecho se compensa en parte con lo avanzado en Nafarroa e Ipar Euskal Herria.

En todo caso, dado que en apenas dos meses habrá elecciones y se abrirá otra legislatura, hay que recordar que tanto o más importante que los resultados electorales es su gestión política. La pasada legislatura así lo demuestra. Y eso vale por igual para todas las fuerzas.



Ya veremos como enfrenta Podemos Ahal Dugu el reto planteado en el texto.





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sábado, 30 de julio de 2016

Egaña | 80

De la prolífica pluma de nuestro amigo Iñaki Egaña nos llega su muy particular punto de vista con respecto al aniversario más reciente del alzamiento militar fascista en contra de los pueblos del estado español y el gobierno que habían elegido democráticamente:

80

Más de una vez me pregunto si de verdad nuestra sociedad está tan imbuida en esos recuerdos que, a fuerza de aniversarios, recuperamos para el presente. Generaciones que no han conocido el pasado, ni siquiera el cercano, embargadas por el día a día, por códigos que van a velocidad de vértigo, incluso por el nihilismo, ¿cómo recogen el mensaje de quienes continuamente hacemos un repaso atávico a la fuerza de los nuestros en tiempos ya lejanos? ¿Son sombras, son fantasmas, son iconos, son referencias?

Iñaki Egaña | Historiador
La verdad es que sigo sin respuesta. Y no la tengo, porque en mi juventud, a pesar de que la distancia cronológica era sumamente inferior, aquellas cuitas de la guerra civil pertenecían a mi paleolítico personal. El presente era más atractivo, de lucha y compromiso, y el pasado residía inmóvil. No había saltos, de una crónica se brincaba a la otra, «era consecuencia de», nos decían los mayores. Y así sería. ¿Pensarán los jóvenes de hoy en las mismas claves? Al parecer, no.

Viene esta reflexión a cuenta de las decenas de actos repartidos por los cuatro territorios de Euskal Herria que se están celebrando estas semanas con relación al 80 aniversario de aquel golpe de estado que derivó en una guerra civil. Me llama la atención semejante avalancha de actividades, de reivindicaciones, de llamadas a recuperar un pedazo de nuestra historia que nos lo habían hurtado. Como tantos.

Y me llama la atención porque los aniversarios históricos entre nosotros han sido muy contados. Los de la pérdida de los fueros, los natalicios del santoral, los de una u otra batalla contra el invasor incluidas las dinásticas y, mas recientemente, las institucionales durante el siglo XX a los «morts pour la patrie» al norte de la muga. Poco más.

Por eso, los aniversarios de la asonada fascista y su repercusión en la represión generalizada, en el intento de «solución final» para el conflicto territorial y humano, se han convertido en una novedad. Una novedad que no deja de causarme perplejidad, porque ese fenómeno social ha llegado para quedarse entre nosotros como una particularidad que, con el poso que va dejando, se ha introducido en nuestro tejido identitario.

Han pasado 80 años y, sin embargo, los actos en recuerdo de aquello que aconteció a partir de 1936 van in crescendo. Son superiores a los que se celebraron hace cinco años, en el 75 aniversario, mayores sin duda a los de los 70 años, y diferentes a aquella iniciativa del 50 aniversario cuando la izquierda abertzale y otros colectivos llamaron a conmemorar en Gernika el bombardeo, con unas jornadas internacionales inolvidables. Del 25 aniversario, en pleno franquismo (bajo el lema insultante de «25 años de paz») mejor ni hablar.

Y en esta particularidad, que convierte a Hego Euskal Herria en una singularidad dentro del Estado español, con decenas de grupos locales, estudios e investigaciones, y sobre todo, homenajes colectivos, populares e institucionales, la marea es tan notoria como diversa. Con la excepción de los herederos del fascismo y diversos medios de comunicación incómodos que tratan de invisibilizarla, la realidad se convierte en innegable. La sombra de 1936 es corta, parece de ayer y no de hace 80 años.

En Nafarroa Garaia, los actos durante este verano de 2016 con la referencia de las consecuencias de una guerra que no existió en su territorio sino en claves de venganza y represión generalizada, han superado con creces a cualquier otra actividad popular. De Urduña piden perdón a Otxandio, por una distinción de época franquista al responsable del bombardeo que acabó con la vida de decenas de niños, en Beasain acuden a recordar las primeras ejecuciones franquistas, en Markina organizan el Ahaztuen Oroimena y en Donostia una iniciativa popular revive la victoria de las milicias populares contra los sublevados en el cuartel de Loiola, provocando una contraprogramación municipal por parte del equipo de gobierno (PNV-PSOE) que no quiere ser ajeno a esa marea. En Azpeitia, su consistorio ha coordinado un homenaje al surgimiento de las Milicias Vascas (Eusko Gudarostea) que se concentraron por primera vez en aquella población en 1936 cuando los vientos de guerra se diseminaron por los rincones de nuestra tierra. Con la particularidad que han logrado reunir a los familiares de los primeros muertos abertzales en la contienda, militantes entonces de PNV, ANV, Jagi y ELA. Un acto simbólico sin precedentes

Semejante evolución, semejante concentración de actos y homenajes a 80 años de lo sucedido, cuatro generaciones, parte de un gran olvido previo al que no son ajenas las instituciones vascas surgidas en la Transición, a la muerte del dictador. Los pactos de aquella Transición tutelada suponían el manto sobre las sarracinas franquistas, el olvido. El Punto final. Quienes lo avalaron tuvieron una gran responsabilidad política. Valoraron la coyuntura de unas semanas por encima del juicio a la dictadura. Como en la cita bíblica en la que Jacob compró la primogenitura de Esaú por un plato de lentejas, la mayoría de las formaciones que habían sufrido la dictadura en sus propias carnes, abandonaron a los suyos, a los que les habían precedido, por la legalización y la posibilidad de participar en el circuito electoral de 1977. Aquello fue una gran prevaricación.

Nadie, excepto alguna que otra iniciativa popular, quiso dar el primer paso, abrir la lata y destripar las razias de la dictadura, sus alianzas, sus silencios. Nadie puso en danza al franquismo, a la modificación de los códigos vitales de varias generaciones que fueron capadas en su desarrollo humano. La recién estrenada autonomía vasca, después del Estatuto, tuvo una oportunidad de oro para marcar también una diferencia con otros territorios del Estado. Y, sin embargo, no lo hicieron.

Nadie tuvo la perspectiva histórica y política de retomar aquello de lo que tanto se había hablado en la clandestinidad, en el exilio. La difusión de la verdad, el señalamiento de los verdugos, de sus familias políticas. El franquismo, político y sociológico, siguió desfilando, en cambio, con la cabeza bien alta por las alamedas de la recién estrenada «democracia española». Todas las aventuras republicanas, opositoras, revolucionarias incluso, fueron arrojadas al baúl de los recuerdos.

Recuerdo aún que en una reunión que se celebró en Madrid en 2003 entre decenas de grupos estatales que trabajaban en ese escenario que comenzaba a denominarse «memoria histórica», el PSOE aún se mostraba reticente, a pesar de estar en la oposición (gobernaba entonces Aznar), a abrir esos espacios. ¡Habían pasado 67 años del golpe de 1936! Cuatro años más tarde, en 2007, ante el impulso de las asociaciones y diversos movimientos populares, el Gobierno de Zapatero aprobaba la timorata Ley de Memoria Histórica.

Los pasos que se han ido produciendo, la extensión del activismo memorialístico han sido un gran ejemplo de cómo el movimiento popular puede modificar una actitud contraria y cerrada de las instituciones. Cómo todavía se pueden romper los lazos y acuerdos de aquella Transición que, a pesar de 40 años de su inicio, aún nos atenaza en numerosas cuestiones.

Han pasado nada menos que 80 años del inicio de aquella masacre colectiva y, sorprendentemente, la activación de aquellos recuerdos componen una de las crónicas más enérgicas de un movimiento popular que no encuentra enganches de referencia de la envergadura de las luchas contra la nuclear, la autovía o el pantano de Itoiz. Es un movimiento que, en esta ocasión, lleva una pelea por lo simbólico. Una nueva novedad en el patio político vasco.

Y, más importante aún. Que no busca, en contra de la tendencia social general, un resultado en primera persona, un beneficio inmediato personal y colectivo. Sino la reparación de una gran injusticia, la visibilización de la infamia que sufrieron nuestros antepasados y sus valores.






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Mujeres Vascas Contra la Violencia Sexista

Les compartimos esta convocatoria para este lunes 1° de agosto, la misma ha sido publicada en La Información:

La 'Marcha Mundial de las Mujeres de Euskal Herria' ha convocado para el próximo lunes movilizaciones de denuncia en las tres capitales vascas tras el crimen de una mujer en Bilbao, presuntamente a manos de su pareja, acaecido la pasada semana. Asimismo, ha advertido de que la violencia contra las mujeres "no tiene límites" por ser una herramienta "fundamental para el funcionamiento del sistema capitalista patriarcal".

En un comunicado, el movimiento ha considerado que el hecho de que un hombre mate a una mujer "es la expresión más sangrante de la violencia sexista", y ha denunciado "los vacíos que existen en la actuación contra la violencia machista en materia de leyes, protocolos y recursos".

Asimismo, ha alertado de que se padece "un verano negro en Euskal Herria", ya que "la ofensiva de agresiones ha sido brutal en lugares como Irun, Iruñea, Orereta, Lezo o Getxo".

"Queda claro que la violencia contra las mujeres no tiene límites porque es una herramienta fundamental para el funcionamiento del sistema capitalista patriarcal, siendo un recurso que se utiliza para mantener las relaciones de sumisión y de poder que ha creado dicho sistema", ha añadido.

En este sentido, ha señalado que "la violencia sexista continúa siendo un problema político, social, económico y cultural de primer orden, ya que no son ataques que ocurran de forma aislada o en solitario, sino que nos estamos refiriendo al uso de la violencia que mantiene y permite una organización social sexista".

Por todo ello, desde la Marcha Mundial han organizado para el próximo lunes movilizaciones de condena que se desarrollarán en Bilbao (19.30 horas, plaza del Arriaga), San Sebastián (19.30 horas, en el Boulevard) y Vitoria (20.00 horas, plaza de la Virgen Blanca).





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Peligroso y Subversivo

Les invitamos a leer esta reflexión publicada en La Jornada:

Miedo a pensar

Marcos Roitman Rosenmann
Desde hace tiempo la autocensura se ha convertido en la forma de actuación por excelencia de las sociedades humanas. No importa cuáles sean sus raíces culturales. Las religiones han impuesto su sello a la hora de presentar el mundo y de castigar a sus herejes. Las grandes civilizaciones se han visto enfocadas a un relato histórico y un patrón de análisis difícil de romper. Y no me refiero a las cuestiones de método, no es una crítica al racionalismo, el empirismo o el constructivismo. Tampoco un asunto de subjetividades o pragmatismo metodológico. Hay cierto vacío intelectual cuando se trata de aplicar el juicio crítico y la reflexión. Se prefiere la complacencia, cuando no directamente rehuir el ejercicio de pensar más allá del poder instituido. El mejor ejemplo: la educación. Las exigencias de Paulo Freire para articular una pedagogía de la libertad y una ruptura, en lo que hoy se conceptualiza como colonialidad del pensar, se aleja del horizonte mediato en pro de un conocimiento instrumental ligado con las necesidades de la economía de mercado.

Escuchamos que la filosofía, la historia y ahora ciertas ramas de la matemática, como el álgebra, el cálculo y la trigonometría, no aportan conocimiento real para enfrentar los problemas rutinarios de la vida contemporánea, y lo mejor sería suprimirlas de la formación de los estudiantes de secundaria. Es más, su enseñanza a los jóvenes los somete a tensiones innecesarias y sufren depresión y angustia al no resolver problemas abstractos, quedándoles una sensación de frustración que arrastran el resto de su vida. Un hándicap difícil de superar. Mejor aprender cómo funciona la bolsa de valores, montar un negocio y tener éxito como emprendedores. El resto es prescindible, cuando no irrelevante. Las reformas educativas llevan este sello. Se generalizan hasta convertirse en una verdadera plaga en todos los niveles educativos: primaria, secundaria y superior. El saber como instrumento para el mercado. Es una ruptura en la construcción del mundo que habitamos.

En las universidades, la libertad de pensamiento, donde se presume la fluidez en el debate crítico, se produce una clausura de la teoría en favor de un conocimiento sin mordiente e incapaz de proyectar ideas que interpreten los cambios sociales y los nuevos saberes provenientes de las ciencias de la vida y la materia, las tecnociencias y los sistemas complejos autorregulados. La universidad está siendo desarmada y desmantelada. Los criterios de evaluación son un indicativo del tipo de académico que buscan. Mucho ruido y pocas nueces. El neoliberalismo aboca a la universidad a una posición peligrosa, censurando la capacidad de hacer teoría; mejor dicho, renunciando directamente a ella. Ahora prevalece la opinión personal, la lectura periodística y superficial, instalándose una especie de tabú cuyo principio es: prohibido conocer el conocimiento.

Hay rechazo a cualquier propuesta que cuestione la realidad y rompa la mediocridad en la cual se encuentra sumida la producción de teoría. Y entiendo por teoría la relación entre la experiencia y la capacidad de lectura de la realidad. Un mecanismo que nos permite comprender e interpretar nuestras acciones y dar sentido a nuestra vida. En otras palabras, el lenguaje como praxis de vida sobre la cual construimos nuestros mundos, sueños, esperanzas. En definitiva, nuestro horizonte histórico. Asistimos a modas intelectuales que poco tienen que ver con el trabajo riguroso sobre el cual pensar las transformaciones de la sociedad contemporánea. De allí que los autores sean producto del mercado editorial; emergen de la misma manera que desaparecen. Infinidad de títulos vacuos utilizados para rellenar huecos y cubrir expedientes, con una característica peculiar: parcos en el lenguaje y pobres en vocabulario.

Somos en las palabras: de su riqueza depende nuestra capacidad de transformar el mundo y construir alternativas. En la medida que nuestro vocabulario se reduce a un estándar de palabras cuyo significado muchas veces son artilugios, operativos para andar por casa, la pobreza llega a la teoría. No hay palabras, se dice; vivimos bajo mínimos. El diccionario ha perdido su importancia. Su uso es marginal. Hay incapacidad para expresar sentimientos, describir estados de ánimo, emociones y, lo más peligroso, explicar la realidad que nos circunscribe. Nuestro mundo acaba siendo un reducto para el mercado, cuyo lenguaje es limitado, pobre y excluyente.

La gramática de la vida, la semántica de los hechos, las metáforas, las hipérboles y las analogías han quedado convertidos en residuos de un mundo en el que el miedo a pensar se une al rechazo a la praxis teórica y la autocensura como mecanismo para justificar la ignorancia que nos rodea. El poder es consciente, promueve la ignorancia colectiva, generaliza el miedo a la crítica reflexiva, hasta hacerla irrelevante. Pensar trae consecuencias. Mejor no hacerlo. Es peligroso y subversivo.





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Respuestas al Adelanto Electoral en la CAV

Ayer les dábamos a conocer la decisión por parte de el alarmado de adelantar unas semanas la jornada electoral en la CAV.

Vía Gara, les compartimos este artículo en el que se detallan las reacciones suscitadas por el adelanto entre los partidos que contenderán en esa fecha:

El candidato a lehendakari Arnaldo Otegi afirmó ayer que «esta no va a ser una campaña al uso, sino que va a ser una oportunidad histórica» para «empezar a caminar hacia la soberanía nacional y social y dar pasos definitivos, irreversibles y concluyentes en la consecución de la paz hacia la paz».

Aseguró que el jueves, cuando volvía a su casa en Elgoibar, una mujer mayor, de las que perdieron la guerra, abertzale y republicana, le paró por la calle y le dijo que por primera vez le iba a votar a él, pero que lo hacía con la condición de que era un voto para recuperar la soberanía y, como pacifista, para «para resolver las lagunas que quedan para la paz». Y Arnaldo Otegi se comprometió a que la próxima legislatura servirá para avanzar en ese camino, y no será «una legislatura perdida como la actual».

Arnaldo Otegi destacó que este adelanto electoral «nos pilla trabajando» y puso como ejemplo el grupo presentado la pasada semana. Señaló, sin embargo, que no van a alterar los plazos de presentación de sus propuestas, que estaban prevista para primeros de setiembre, porque quieren construir una alternativa sólida, con «columna vertebral», frente a «tanta política espectáculo».

Tras asegurar que «el soberanismo de izquierdas va a ser una fuerza determinante en este país», Otegi consideró «significativo» que un lehendakari «tome decisiones teniendo en cuenta lo que pasa en Madrid», lo que, a su entender, «plantea la necesidad de recuperar la soberanía».

El candidato de EH Bildu, que dijo respetar la decisión de Urkullu, manifestó que «no comparte en absoluto el diagnóstico que hace de la situación». Según apuntó, lo que le preocupa a EH Bildu «no es si en Madrid hay un gobierno, sino que aquí haya un gobierno que se ocupe de las cosas de aquí y que resuelva los problemas de aquí».

Añadió que «no queremos estar en el Gobierno, queremos gobernar para cambiar las cosas y hacer frente a los graves problemas que tiene el país».

PSE

«El PNV toma las decisiones mirando a sus intereses»

La secretaria general del PSE, Idoia Mendia, censuró que todo lo realizado desde el Gobierno de Urkullu en este último año, «incluida la convocatoria de las elecciones autonómicas», ha sido «en clave electoral, pensando más en los intereses del PNV y su candidato, que en los del país y de sus ciudadanos».

También Idoia Mendia aseguró que el adelanto les pilla preparados, y apuntó que tras asumir en setiembre de 2014 la responsabilidad de ponerse al frente del PSE, ahora le toca «encabezar un proyecto para todos los vascos, que quiere unir al país, y que es garantía de seguridad y estabilidad para construir el futuro sin aventuras».

Señaló que la CAV «tiene muchos retos por delante» y se mostró orgullosa del trayecto recorrido por el PSE. Además, dijo estar segura de que las próximas elecciones «confirmarán que vamos por el buen camino y que los vascos van a confiar en nosotros para lo que haya que construir en el futuro».

Podemos

«En la decisión hay miedo y deseo de una campaña fría»

La secretaria general de Podemos Euskadi y diputada en el Congreso de Unidos Podemos, Nagua Alba, afirmó que en la «apresurada» convocatoria de elecciones vascas anunciada ayer por el lehendakari hay «una parte de miedo» del PNV y también «de deseo de que no haya precampaña y de que esta campaña sea rápida y fría, como en cierto sentido ha sido también la legislatura» de Iñigo Urkullu.

Para la dirigente de Podemos Euskadi, es «un poco irresponsable jugar así con una fecha tan importante para la ciudadanía vasca», ya que, a su entender, la decisión «se ha basado más en intereses de partido, del lehendakari y del PNV» que pensando en los intereses «del conjunto de la ciudadanía vasca».

Alba declaró que el lehendakari afirma que esta fecha la propone «porque está mirando a Madrid y a la gobernabilidad estatal», pero Podemos considera que «hay otro factor importante», porque el PNV «ha pasado un curso político que ha sido duro y difícil para ellos», ya que «vienen de perder dos elecciones consecutivamente» y esto «ha tenido que ver».

Según Podemos, que todavía está en fase de primaras para elegir candidatos, «en la convocatoria de elecciones tan apresurada hay una parte de miedo y de deseo de que no haya precampaña y de que esta campaña sea rápida y fría, como en cierto sentido ha sido también la legislatura del lehendakari».

La dirigente de Podemos declaró que Urkullu hizo ayer un relato de su última legislatura que «se ajusta muy poquito a la realidad». «Hemos visto una legislatura excesivamente tranquila, con muy pocas iniciativas y creemos que la próxima debe ser todo lo contrario». También criticó que la comparecencia del lehendakari «más que una convocatoria de elecciones parecía su primer mitin de campaña».

PP

«El inicio de vacaciones no es momento»

La secretaria general del PP de la CAV, Nerea Llanos, afirmo que la decisión del «miniadelanto» de las elecciones responde más «a un interés particular que general» y defendió que darlo a conocer al inicio de las vacaciones «no es un momento adecuado para hacer un anuncio de tanto calado». Asimismo, incidió en que la fecha elegida, el 25 de setiembre, también es «discutible».

El PP se encuentra en una situación peculiar, puesto que no es que no tenga todavía elegidas las listas, sino que carece incluso de candidato a lehendakari. El más probable es Alfonso Alonso, que se verá así obligado a cambiar un ministerio del Gobierno español por ser el cabeza de lista de la que según todos los indicios será la quinta fuerza del Parlamento de Gasteiz. Alonso fue quien más claramente maniobró en su momento en una jugada que acabó con la carrera política de Arantza Quiroga, y ahora se ve obligado a asumir las consecuencias de aquellos movimientos.

PNV

«Prueba de que no hay interés partidista»

La decisión del lehendakari de convocar las elecciones el último domingo de setiembre obliga al PNV a cambiar la fecha tradicional de celebración del Alderdi Eguna. Según dijo ayer su parlamentario Iñigo Iturrate, esta «es la prueba más evidente e irrefutable de que el lehendakari antepone los intereses de la ciudadanía vasca, de la sociedad vasca y del país por encima de los intereses propios o de su partido».

El EBB decidirá mañana a qué fecha traslada la fiesta del partido. Según fuentes internas, es difícil que se produzca en campaña, porque aunque podría ser un gran mitin electoral, el Alderdi Eguna necesita de mucho trabajo de la militancia que prefieren que esté centrada en el desafío de las elecciones.





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Recordando a Doris

Ya ayer les compartíamos la noticia del sensible fallecimiento de Doris Benegas, hoy vía Rebelión, les traemos esta reseña de su vida, siempre dedicada a la lucha de izquierda:

Fallece la dirigente de Izquierda Castellana Doris Benegas

Doris Benegas falleció este viernes en Valladolid a los 64 años, según confirmó la formación Izquierda Castellana.
La política, abogada y activista Doris Benegas falleció este viernes en Valladolid a los 64 años, según confirmó la formación Izquierda Castellana a través de un comunicado remitido a Europa Press. Era hermana de José María Benegas, dirigente histórico del PSOE y que falleció en el mes de agosto del año pasado.

Doris Benegas, que desde hace meses sufría un tumor abdominal, nació en Caracas en 1951, ciudad a la que se exilió su padre tras la Guerra Civil española, mientras que su madre, venezolana, provenía de una familia libanesa-palestina.

En 1956 la familia Benegas Haddad regresó al País Vasco, lugar de origen de su padre. Empezó sus estudios de Derecho en San Sebastián en 1969, lo que la llevó a interesarse por temas relacionados con la discriminación jurídica de la mujer y la economía política.

Aunque el Derecho Penal fue el principal ámbito profesional en el que trabajó, especialmente la lucha contra la violencia de género y el mundo laboral, también trabajó en casos relacionados con el derecho al aborto, las luchas vecinales contra el narcotráfico, la insumisión, el antifascismo, la defensa de militantes políticos de izquierda e independentistas, la anulación de los juicios que culminaron con las últimas ejecuciones franquistas del 27 de septiembre de 1975 o el caso del aceite de colza. Más recientemente trabajó como letrada dentro de la plataforma de Stop Desahucios.

Su llegada a Valladolid tuvo lugar en septiembre de 1973, tras ser detenida en San Sebastián en la víspera del primero de mayo de ese mismo año, debido a su militancia política. Una vez terminada la carrera de Derecho, se incorporó al Colegio de Abogados de Valladolid en 1975. En 1974 comenzó a trabajar en la factoría de FASA-Renault, de donde fue despedida por su participación en las huelgas y luchas obreras, en un momento de elevada conflictividad social y política en Valladolid.

Tras serle aplicada la Ley de Amnistía, en 1977 regresó a FASA, donde volvería a ser despedida en el año 1981. Doris se incorporará a las Plataformas Anticapitalistas y posteriormente al sindicato Comisiones Obreras, organización de la que sería expulsada junto a otros compañeros en el año 1979, por oponerse a la firma por parte del sindicato de un convenio colectivo acordado con la empresa.

Benegas fue candidata a la alcaldía de Valladolid en 1979 y 1983 bajo las siglas de Unidad Popular-Pueblo Revolucionario. Posteriormente, en 1985 se encuentra entre los fundadores de Unidad Popular Castellana, así como la organización juvenil Juventudes Castellanas Revolucionarias, lo que hoy en día es Yesca. En el año 2009 formó parte de la candidatura de Iniziatiba Internazionalista, como número dos de la plancha.

En setiembre de 2012 fue detenida e imputada por la Audiencia Nacional como organizadora de la manifestación ‘Rodea el Congreso’ por «delitos contra las instituciones».





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viernes, 29 de julio de 2016

La CAV a las Urnas el 25 de Septiembre

El muy particular día de la marmota por el que atraviesa el régimen borbónico franquista ha motivado al alarmado Urkullu a convocar a elecciones en la CAV con un mes de adelanto a lo que se tenía previsto.

Les compartimos esta nota publicada en El Diario:

Los vascos irán a las urnas el 25 de septiembre

El lehendakari, Íñigo Urkullu, adelanta los comicios en Euskadi para poner un cortafuegos frente a la "incertidumbre e inestabilidad" en la política española y la sombra de unas terceras elecciones generales

Aitor Guenaga
El lehendakari ha anunciado este viernes en Vitoria que convocará a la ciudadanía vasca a las elecciones autonómicas el próximo 25 de septiembre. Tras un periodo de reflexión abierto ante la "incertidumbre e inestabilidad política" que aún sobrevuela la política española, Urkullu ha optado por alejar la cita electoral vasca de unas posibles terceras elecciones en España.

Urkullu espera que en España se "resuelva la gobernabilidad", ve "inasumible" que se "especule" con unos terceros comicios y pretende que la incertidumbre afecte "lo mínimo posible" a la situación política en el País Vasco.

El lehendakari, Iñigo Urkullu, muy serio, ha anunciado en euskara y castellano –e incluso lo ha tenido que repetir por un problema de una televisión- que “ha terminado un ciclo” y que el 25 de septiembre es “el mejor momento” porque “de facto la legislatura había concluido ya en el ámbito parlamentario” con la última sesión celebrada el jueves.

También se ha referido a las “incertidumbres” en España, donde incluso se valora, ha dicho, la posibilidad de que se repitan una vez más las elecciones generales. El lehendakari desea que la campaña “transcurra con la normalidad deseada” y también que el adelanto de unas semanas facilite que el nuevo Ejecutivo vasco “pueda aprobar y gestionar un presupuesto” de cara a 2017.

“He decidido convocar las elecciones para el 25 de septiembre con la intención de que este entorno de inestabilidad afecte lo menos posible. Nos corresponde seguir ofreciendo seriedad a la sociedad vasca”, ha concluido Urkullu, que ha comunicado su decisión a través de un mensaje de sms a Mariano Rajoy, y ha comunicado su decisión a los líderes de la oposición y a la presidenta del Parlamento, Bakartxo Tejeria, antes de comparecer ante los periodistas. Ha hablado también con el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoó, ya que las elecciones vascas y gallegas han coincidido en los últimos años.

El Parlamento vasco debe disolverse 54 días antes de que se celebren las elecciones, según marca la ley, y la fecha tope para la convocatoria de los comicios vascos era el 20 de noviembre. El domingo que se había barajado extraoficialmente para la celebración en otoño de las elecciones vascas era el 23 de octubre, disolviendo la Cámara a finales de agosto, pero la situación creada en Madrid ha aconsejado al lehendakari distanciar lo más posible los comicios de unas posibles nuevas elecciones generales. El decreto de disolución del Parlamento se firmará el próximo martes.

Urkullu ha comparecido a las 14.30 en la sede de la Lehendakaritza (Presidencia) en la capitala alavesa para confirmar la fecha de los comicios autonómicos, tras reunir a su Ejecutivo en un Consejo de Gobierno extraordinario una hora antes. Su balance de legislatura ha sido triunfalista. ¿Alguna tacha a estos cuatro años?, se le ha preguntado en la comparecencia.  El único "agujero negro" de sus cuatro años de Gobierno ha sido "la relación con el Gobierno español", ha dicho en alusión a la falta de sintonía con el presidente Mariano Rajoy, ahora en funciones, y los sucesivos recursos que el Ejecutivo central ha planteado contra las leyes aprobadas en Euskadi

Las dudas que planean sobre la investidura de Mariano Rajoy, dado que el líder popular y presidente en funciones no ha aclarado si se presentará a la misma tras aceptar el encargo realizado este jueves por el Rey, no aclaran el panorama político de la gobernabilidad en España. Y tampoco despejan la posibilidad de que los españoles sean llamados a las urnas por tercera vez tras los comicios del 20N y del 26J.

Elecciones gallegas

Pese a todo, Urkullu ha mantenido su agenda oficial prevista para este viernes, que incluía una visita a las 11.30 horas a la estación de metro del barrio bilbaíno de Matiko, con una inversión en la línea 3 de 36 millones de euros y que estará acabada para "finales de marzo" de 2017.

El lehendakari no necesitaba reunir previamente a hacer público la fecha a su Gabinete en un Consejo extraordinario porque el pasado martes ya deliberó con sus consejeros y consejeras sobre la conveniencia de adelantar los comicios autonómicos ante la situación de la política española, cuando aún no se conocían las intenciones del presidente en funciones, Mariano Rajoy. Pero finalmente ha reunido a su equipo a las 13:30 antes de comparecer ante los medios.

Una de las dudas que estaba pendiente era conocer si en las últimas horas el lehendakari había podido hablar con el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, con quien Urkullu  se reunió el pasado 15 de abril en Vitoria-Gasteiz. Ambos líderes volvieron a conversar entonces sobre la conveniencia de hacer coincidir ambas elecciones, como ya pasó en octubre de hace cuatro años, cuando el lehendakari era Patxi Lopez y anunció el adelanto electoral a mediados de agosto de 2012 y también en las de 2009. Desde Galicia, estaba previsto que el presidente Feijóo mantuviera una conversación con Urkullu a lo largo de la jornada, según fuentes de la Presidencia gallega. "Ni en privado ni en público he hablado con el lehendakari de una fecha", había señalado el presidente gallego antes de la comparecencia de Urkullu, donde finalmente ha desvelado la fecha de los comicios vascos.





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Etxerat| A la Playa!

Les compartimos este comunicado por el medio del cual Etxerat convoca a movilizarse en las playas de Euskal Herria en favor de los derechos del colectivo de presxs políticxs vascxs:

A la playa!

Por el fin de la dispersión

Etxerat

Comunicado:
Con esta rueda de prensa queremos anunciar que una vez más, como todos los años, Etxerat se concentrará en las playas de Euskal Herria pidiendo el fin de la política de dispersión.
Una vez más, como todos los años, Etxerat se concentrará en las playas de Euskal Herria denunciando las consecuencias de una política penitenciaria de excepción. Una vez más, como todos los años, porque para las presas y presos políticos vascos y para nosotros y nosotras, sus familiares, amigos, amigas y allegados, desde el abandono por parte de ETA de la lucha armada, no ha cambiado nada. Igual que hace 5 años, que hace 10, 20, o 27 años, seguimos sufriendo las consecuencias de una política de excepción.

Desde hace 27 años, cada fin de semana, ponemos nuestras vidas en juego en unos viajes que no hacemos por propia voluntad. Vemos a nuestros familiares de más edad agotarse y enfermar por las miles de horas y los miles de kilómetros que deben pasar en el asiento de un coche o de un autobús. Vemos a los de menos edad, cansados y nerviosos, perdiendo sus horas de juegos, de estudios, de infancia, por la misma razón. Vemos un fin de semana tras otro de viajes interminables, como se erosiona nuestra salud física y psíquica y nuestra economía. Vemos 16 víctimas mortales. Y ni una sola de las razones que esgrimen los responsables y partidarios de la política de dispersión, obedece a otra razón que a la venganza. Ni una sola.

La dispersión, una política de excepción, una anomalía que dura ya casi tres décadas. Una anomalía que no podemos permitir que se asuma con normalidad, porque la sociedad vasca no puede vivir con normalidad. Sobre cientos de familias, sobre miles de personas pesan, día tras día, las consecuencias de la dispersión: sufrimiento y dolor.

No nos engañemos: la sociedad vasca no vive con normalidad. Los responsables de la actual política penitenciaria, los partidarios de su mantenimiento, le han vetado ese derecho.

Por eso, estaremos en las playa: una vez más, queremos poner voz a una situación silenciada, una situación que nace de una política vulneradora de derechos que se ha perpetuado con el sufrimiento como único objetivo. Queremos ponerle voz, porque ha quedado demostrado que los responsables y los partidarios de la política de dispersión, alaban los frutos que ha dado, pero no les gusta que se sepa cuáles son. Hacemos desde aquí un llamamiento a todas las ciudadanas y ciudadanos afectados por la política de dispersión, para que el día 7 de agosto, estén con nosotros en las siguientes playas:

-En Gipuzkoa, Deba, Orio, Zarautz y Donostia, a las 12:00, el 7 de agosto.

- En Bizkaia, en Gorliz-Plentzia, el 31 de Julio, a las 12:00.

- En Laida, Lekeitio, Ondarru, Bakio y Muskiz, el 7 de agosto, a las 12:00.

- En Laidatxu y Ea, el 7 de agosto, a la 13:00.


Es una cita con la responsabilidad, porque el día que la dispersión desaparezca, el respeto a los derechos humanos para todas las personas le habrá ganado terreno a la venganza y al sufrimiento.

Queremos recordar también, para todas las personas que llevan la reivindicación del fin de la dispersión allá donde vayan, que esperamos sus fotografías en nuestras redes sociales.

Etxean eta bizirik nahi ditugu. Stop Dispersión.






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Galiza y la Operación Jaro

Ya les hemos traido noticias desde la Corsica revolucionaria y la Andalucía soberanista, ahora deseamos compartir con ustedes este comunicado que nos llega desde la dignamente rebelde Galiza, el mismo ha sido publicado en La Haine:

Independentismo gallego, represión política y contexto

Coletivo de Processadas y Processados na Operación Jaro | Ceivar (Organismo Popular Anti-represiva)
Lo más inmediato: La operación Jaro
La Guardia Civil inicia el 30 de octubre de 2015 una operación contra el independentismo gallego organizado consistente en la detención de nueve militantes, el registro de sus domicilios y la sede nacional de la formación independentista Causa Galiza, la sustracción de abundante documentación y la posterior conducción de los detenidos y la detenida en un cuartel madrileño donde estarán alrededor de 72 horas bajo una incomunicación parcial sin aplicación de la Ley Antiterrorista. En este tiempo, son interrogados políticamente de uno en uno por la Guardia Civil española.

Estas detenciones se producen de madrugada, asaltando los domicilios a punta de metralleta en operaciones en pelotón, o cuando los militantes se dirigían al trabajo. Con la puesta a disposición judicial en la Audiencia Nacional española, el juez Eloy Velasco decreta su libertad con cargos de “integración en organización terrorista” y “enaltecimiento del terrorismo”. Además, dicta la “suspensión de actividades” de Causa Galiza por dos años al valorar, según reproducen los medios, que es “el brazo político de Resistência Galega”, falacia que las detenidas niegan y carecen de credibilidad en la sociedad gallega.

A posteriori, tras el recurso de la defensa, el juez rebaja la “suspensión” de Causa Galiza a un año, que es una ilegalización de facto, y anuncia su prorrogabilitat. Además, Velasco convoca en el periodo preelectoral previo al 20D a los dirigentes del BNG Xavier Vence y Bieito Lobeira justificando la citación en la existencia de un acta de la organización independentista sobre un reunión mantenida con el BNG en 2013. Se investiga así un encuentro entre el BNG y otra organización política que, según Velasco, sería parte de un entramado organizativo ilegal. En este vaso, la intencionalidad de criminalizar todas las modalidades de nacionalismo gallego parece clara.

Liquidación del derecho de asociación

En este episodio represivo celebrado por el Delegado de Gobierno de España Santiago Villanueva y, más allá del juicio mediático y de la vulneración de la presunción de inocencia, revalida la política de cinturón sanitario, criminalización dura y persecución policial y penal que enfrenta históricamente el independentismo gallego. Además, aporta la novedad de eliminar manu militari una opción política. Este salto cualitativo es importante, porque extiende la aplicación de políticas penales de excepción de la militancia ilegal que tradicionalmente fue su destinataria exclusiva a la que desarrolla una actividad política pública y conocida.

Lo que en la actualidad está en cuestión es, por tanto, el derecho de la militancia gallega a organizar el proyecto independentista al margen de las grandes opciones nacionalistas con presencia y vocación institucional. Ahora, la procesada y los procesados sostienen un pulso jurídico en defensa del status quo previo a la operación y esperan el resultado final del proceso, de forma que se conozca si éste llega a juicio, con qué acusaciones finales y sobre cuántas personas.

Escasa credibilidad de la versión oficial y activación de la solidaridad
La Operación Jaro, en referencia probable al término cinegético que describe el acoso y caza de una pequeña presa, supuso reacciones dispares en Galiza. Si bien amplios sectores quedaron ajenos al operativo, o asumieron acríticamente la versión oficial, en esta ocasión el discurso que liga Causa Galiza a una supuesta “organización terrorista” fue recibido con escepticismo. Una prueba más de la falta de credibilidad del actual régimen constitucional español.

La condición pública de los detenidos y la detenida, su integración a los movimientos populares y sus respectivos entornos sociales, el hecho de que en muchos casos sean personas con larga trayectoria en la lucha política y la inexistencia de armas o explosivos en los domicilios provocaron una extensa sensación de montaje policial en sectores que, habitualmente, miran hacia otro lado ante este tipo de operaciones.

Así, después de la secuencia de declaraciones de los principales agentes sociales, sindicales y políticos del país -con el sindicato nacionalista CIG a la cabeza-, el 24 de enero casi mil personas salían a la calle contra la ilegalización ya favor de los “derechos civiles y políticos para todos y todas “. La cifra es limitada a la vista de la gravedad de lo sucedido, pero la altísima pluralidad ideológica y partidaria de la contestación revela el grado de deslegitimación del operativo a los sectores más dinámicos de nuestro pueblo y la creciente falta de confianza en este tipo de actuaciones.

Golpear nuestras organizaciones: Una constante represiva histórica

La Operación Jaro es, más allá de sus especificidades, una más de las operaciones policiales producidas en Galicia contra el independentismo organizado. Así, en 1975, la Brigada Politico-Social golpea a la UPG y detiene y encarcelado varios militantes y asesina su dirigente más destacado. En 1980, antes del referéndum estatutario, son 16 militantes de Galiza Ceibe (OLN) y PGP detenidos y torturados. En 1991, la dirección de la Assembleia do Povo Unido (APU) es atacada y en 2005 la Operación Castiñeiras pone en el punto de mira en la Assembleia da Mocidade Independentista (AMI) con 11 militantes secuestrados.

En todos los casos es el supuesto vínculo a la violencia política lo que ofrece la coartada para desplegar la máxima contundencia contra militantes y estructuras en el que el campo de actuación es legal. El objetivo no es otro que, primero, circunscribir el independentismo a una cuestión de orden público negando una cierta normalización como agente político nacional y abordando esto sólo por vías policiales, judiciales y carcelarias. En segundo lugar, fijar alrededor de esta propuesta política un cinturón sanitario que dificulte su expansión en un país con condiciones objetivas para una mayor introducción y fuerza social. De hecho, una reciente encuesta del diario español “La Voz de Galicia” sitúa próximo al 40% el porcentaje de gallegos y gallegas entre 18 y 34 años favorables a ejercer el derecho a la autodeterminación.

De alguna manera, el régimen que combate de una forma u otra todas las expresiones políticas, sociales y sindicales de construcción nacional, incluso cuando no disponen de una perspectiva estratégica de ruptura con España, trata de acondicionar por vía represiva la viabilidad de un proyecto independentista autónomo y, utilizando la fuerza, guía la militancia hacia operaciones reformistas que no tienen de voluntad estratégica de desconexión con el estado español.

Violencia independentista y militantes en prisión

La existencia de violencia política de signo independentista en la historia reciente de nuestro país es un fenómeno que se inició antes de la Transición al régimen actual y expresarse en sucesivos episodios. Su persecución y represión policial, penal y penitenciaria causó a lo largo de estos 40 años un continuum temporal en la presencia de presos y presas independentistas gallegos en las cárceles, pero también en la aplicación de medidas de excepción -tortura, tribunales especiales, gallegas en las cárceles, clasificación FIES-3, dispersión, vulneración de derechos básicos, etc- y en la denuncia correspondiente de estas vulneraciones de derechos y la solidaridad con las personas represaliadas que se alarga hasta hoy gracias a estructuras como el Organismo Popular Anti-represiva Ceivar que se constituye en 2003.

Actualmente, como resultado de la represión estatal de esta violencia, cinco independentistas gallegos y gallegas cumplen condenas de prisión a cientos de kilómetros de Galicia acusados de colaborar con o ejecutar acciones de la supuesta organización armada Resistência Galega. El objetivo de estas sería, según las sentencias de la Audiencia Nacional, “subvertir el orden constitucional” para avanzar hacia la independencia de Galicia. Sobre el hecho de si responden a iniciativas individuales, o en una lógica colectiva y organizada, se ha planteado en los últimos años un debate político-institucional, mediático e, incluso, judicial y policial, en el que los sectores españolistas y ciertos aparatos del Estado defendieron la existencia de una organización terrorista en Galicia que los sectores nacionalistas niegan.

Más allá de esta polémica, en 2013, la Audiencia Nacional española, cerraba la cuestión a efectos prácticos dictando la primera sentencia que estableció, jurídicamente, la existencia de un grupo armado independentista operativo en nuestro país. La reclamación llevada a cabo por la iniciativa de familiares y amigos de los presos y presas independentistas gallegas Que Rodeamos para a Casa! ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo para que revisara esta resolución, por tratarse de un juicio donde vulnerarse el derecho a la defensa, fue finalmente desestimada, confirmando por primera vez, a nivel legal, y más allá de debates políticos, la existencia de esta organización, e iniciando, probablemente, un nuevo paradigma en el abordaje represivo del independentismo gallego sintetizable con la consigna Todo es Resistência Galega a imitación del Todo es ETA aplicado en Euskal Herria y que tendría en la Operación Jaro una de sus expresiones más recientes.

Combinar represión de alta y baja intensidad y nuevo paradigma Todo es Resistência Galega

Tradicionalmente, las acciones policiales y las condenas judiciales de mayor peso están emparejadas a la represión de la violencia política. Aquí, el régimen español aplicó y aplica medidas como las reseñadas más arriba. Ahora, utilizando este nuevo concepto intencionalmente extenso de terrorismo, Madrid dibuja una represión en la que ya no sólo se trata de detener y castigar acciones ilegales – “Terrorismo” -, sino de atacar directamente la acción política independentista y la solidaridad antirrepresiva, en la que señala en diferentes sumarios judiciales, echando mano de la política conocida como Derecho Penal del Enemigo.

El paradigma Todo es ETA, que permitió ilegalizaciones, detenciones, torturas y encarcelamientos de vascas y vascos y dibujó “el entorno del terrorismo”, es probablemente importado ahora, a pequeña escala, con tempos y métodos adaptados a nuestro contexto, con Todo es Resistencia Galega, de forma que se amplían los márgenes de discrecionalidad policial y judicial. Este nuevo paradigma, que ya surgió experimentalmente en 2005 la Operación Castiñeiras pretende dificultar el desarrollo político-organizativo del independentismo y se combina con la omnipresente represión de baja intensidad basada en la extorsión económica y administrativa, los juicios, las pequeñas condenas acumulativas de prisión, la criminalización mediática, el pressing policial, las tentativas de infiltración, la violencia policial y, ahora, como broche cualitativamente superior, la amenaza de ilegalización para las organizaciones y de prisión por sus militantes.

Modelando el mapa político utilizando la represión
Se pretende así reducir y equiparar a terrorismo todo un movimiento sociopolítico que necesariamente está abocado a diversificar sus modalidades y ámbitos de actuación y, además, limitarlo a la autodefensa ante la represión, tratando de contener su crecimiento y rodear -el en un bucle imposible. Esta represión de baja intensidad acompañada de la aplicación sistemática del Derecho Penal del Enemigo, y de periódicos golpes policiales, sucede en una sociedad con altas tasas de desempleo y pauperización, con una conciencia nacional minorizada como resultado de su específico desarrollo histórico y socioeconómico, con clara hegemonía española a nivel social, político e institucional, y con sectores nacionalistas que, en su mayoría, apostaron por la vía estatutaria y ahora, se debaten entre apoyar la ficción de un proceso rupturista al Estado, o avalar la retórica soberanista formal que, en la práctica, sólo pretende la reforma del Estado Español.

En este escenario, la continuidad de un independentismo minorizado desde la Transición posibilitó, incluso bajo la intensa represión de que siempre fue objeto, su presencia social llegará a techos históricos y que una nueva generación reivindique hoy abiertamente la independencia nacional. No obstante, la asignatura pendiente es construir y consolidar un proyecto amplio e ilusionante y una estrategia para superar esta minorización social. El objetivo de la represión es, pues, imposibilitar ello, reducirse a un “problema de orden público”, y definir las opciones de lo posible a golpe de acción policial, juicios y cárcel. Aquí encuadramos nosotros la reciente Operación Jaro: invisibilizar la construcción de lo que es imprescindible y urgente.

Texto completo en: http://www.lahaine.org/independentismo-gallego-represion-politica-y






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