jueves, 28 de enero de 2016

Presxs Vascxs en La Sorbona

Como ya se habían anunciado, el Anfiteatro Michelet ha sido elegido para que se lleve a cabo una serie de actos conscernientes al actual panorama político y social en Euskal Herria, en especial lo relativo a lxs presxs políticxs vascxs.

Aquí les presentamos este reportaje publicado en Gara:

Los presos hacen oír su voz en el París universitario

La voz de los presos se escuchó ayer en el corazón de Paris. En esta ocasión no fue en una sala del Palacio de Justicia, sino en el Anfiteatro Michelet de la Universidad de La Sorbona, uno de los principales centros de conocimiento europeo. El auditorio estaba formado por profesores, estudiantes y muchos periodistas.

Martxelo Díaz

Gabi Mouesca, uno de los intervinientes en el seminario que comenzó ayer en la Sorbona, subrayaba la importancia de que la cuestión de los presos vascos se tratase en este centro universitario. «Es algo muy simbólico. Y este tipo de actos también son necesarios para avanzar», señalaba en conversación con GARA minutos antes de que comenzara el seminario.

Un ejemplo de ello es que uno de los moderadores era Serge Portelli, uno de los jueces progresistas con mayor prestigio en el Estado francés. Comenzó la mañana comentando su posición sobre la dimisión de la ministra de Justicia, Christian Taubira, en uno de las principales radios de París y acabó la jornada en un seminario sobre los presos vascos y su participación en el proceso de paz. Es algo que no sucede todos los días. La presencia de las autoridades académicas de la Sorbona en la apertura del seminario, como Pascal Aquien, vicepresidente del Consejo de Estudios y de Vida Universitaria, también fue muy bien valorada por los organizadores, entre los que se encuentra Bake Bidea.

Entre los asistentes al seminario también había mucho periodista acreditado. Además de los medios vascos, se encontraban en la sala medios como la radio Europe 1 o la televisión Arte, con gran influencia en la población francesa. En un medio académico podría parecer extraña la presencia de Lucio Urtubia, pero es un amplio conocedor de la realidad de las cárceles y ayer quiso acercarse a la Sorbona. Unos bancos más abajo podía verse a la diputada del PS Colette Capdevielle. Su compañera Sylviane Alaux no pudo asistir, pero envió un mensaje de apoyo al evento.

Mouesca aprovechó la ocasión y el escenario para subrayar la importancia del papel de los presos en el proceso de paz en Euskal Herria. «La participación del Colectivo de Presos Políticos Vascos en la resolución del conflicto es una cuestión política, no humanitaria», subrayó quien fuera presidente del Observatorio Internacional de Prisiones (OIP), que además recordó la adhesión de los presos vascos al proceso de resolución a través de varias declaraciones.

Asimismo, subrayó que EPPK ha aceptado, tras un largo debate, usar las vías legales para lograr el acercamiento a Euskal Herria y la libertad de los presos enfermos, dos reclamos que enmarcó en la liberación de todos los presos en el marco del proceso, tal y como sucedió en Irlanda, según recordó minutos antes Kieran McEvoy. «Todo el mundo era consciente de que al final del proceso de paz se produciría una liberación de los presos. Y algunas eran complicadas, puesto que estaban condenados por decenas de muertes», subrayó el profesor de la Queens University de Belfast-

Junto a ello, Mouesca recordó que los presos políticos vascos están en la cárcel por sentencias de los tribunales de excepción españoles y franceses. «La solución del conflicto vasco necesita de inteligencia y hoy estamos en un centro del conocimiento internacional», añadió.

Mouesca se refirió al caso de Lorentxa Guimon para explicar en qué consiste la reclamación de libertad de los presos gravemente enfermos. A pesar de que no hay trabas legales, los tribunales se niegan a ponerla en libertad. «Mantenerla en prisión es una falta de humanidad», subrayó.

El caso de Frederik Haranburu

El caso de las conculcaciones de derechos de los presos vascos fue explicado en primera persona por Joana Haranburu, hija de Frederik, más conocido como Txistor, que lleva 25 años en prisión y que sigue encarcelado pese a encontrarse enfermo.

Joana Haranburu recordó que tenía nueve años cuando detuvieron a su padre y explicó qué supone dedicar los fines de semana a recorrer el Estado francés, de punta a punta, en viajes eternos para poder realizar una corta visita. El relato de cómo comienza el trayecto subiéndose a un autobús el viernes por la noche en Baiona no es una novedad entre la sociedad vasca, es algo conocido. Pero ayer, muchos ciudadanos de París, entre ellos profesores y periodistas, lo escucharon por primera vez. Lo mismo sucedió al relatar que el objetivo final de esa odisea es una visita de apenas media hora de duración, en la que la intimidad es una quimera.

Joana Haranburu continuó explicando que su padre fue trasladado de la región parisina a Lannemezan, más cerca de Euskal Herria, en 2003 porque estaba enfermo. Sin embargo, doce años después continua encarcelado a pesar de estar enfermo. «Le han negado la libertad sin razones jurídicas, solo por motivaciones políticas», denunció la hija de Frederik Haranburu, que concluyó su intervención destacando que, a pesar de que la dispersión buscar romper las familias de los presos, «nosotros estamos orgullosos de ellos».

La abogada Xantiana Cachenaut coincidió con Joana Haranburu al destacar que la dispersión de los presos es una cuestión política. «Con voluntad política, habría medidas para que los jueces aceptasen el acercamiento de los presos», subrayó.

Cachenaut recordó que la mayoría de los presos vascos encarcelados en el Estado francés se encuentran en la región de París y lamentó que, pese a la situación política que existe actualmente en Euskal Herria, el Estado francés no haya dado ningún paso en la política de dispersión. En este sentido, recordó que la Administración francesa no ha respondido a las demandas de acercamiento realizadas por los presos vascos, sino que se ampara en el inmovilismo español para actuar de una manera idéntica.

Junto a ello, la abogada de Baiona recordó que la dispersión va en contra de la ley y que afecta al derecho de defensa de los presos, pues hace que tengan causas en distintos juzgados situados en diferentes lugares del Estado francés.

Nicolas Ferran, de la sección francesa del OIP, coincidió a la hora de destacar que la dispersión afecta a los derechos de los presos y que el primer obstáculo para suprimir esta práctica son las trabas que impone la propia Administración francesa. Además, insistió en que la mayoría de los presos vascos están a un millar de kilómetros de sus casas.

Pese a esta actitud inmovilista de la Administración francesa, Ferran destacó que no hay trabas legales para aplicar el acercamiento de los presos vascos a Euskal Herria y recordó que la Asamblea Nacional incluso aprobó una ley en este sentido, pero que no fue ratificada por el Senado. Junto a ello, subrayó que los tribunales europeos se han manifestado en numerosas ocasiones en contra de esta práctica y destacó que el reagrupamiento familiar es básico para los presos.

Declaraciones

«La participación del Colectivo de Presos en la resolución del conflicto vasco es de carácter político y no humanitario»
Gabi Mouesca | Harrera-CDDHPB 

«Al comenzar las negociaciones en Irlanda, quedó en evidencia que al final del proceso habría una liberación de presos»

Kieran McEvoy | Queens University de Belfast

«El alejamiento de los presos vascos es una doble pena para los familiares, que seguimos estando orgullosos de ellos»

Joana Haranburu | Hija de Frederik Haranburu

«La dispersión supone una conculcación del derecho a la defensa que tienen los presos y se mantiene por decisión de la Administración»
Xantiana Cachenaut | Abogada




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