viernes, 22 de enero de 2016

Gernika y el DDR

Les compartimos este reportaje acerca del encuentro que se realizará en Gernika para impulsar el DDR como parte del proceso de paz y reconciliación en Euskal Herria:

La sociedad civil debatirá en Gernika cómo lograr un «desarme ordenado»

Gernika acogerá el próximo sábado, 30 de enero, el III Foro Social para impulsar el proceso de paz. Se planteará cómo puede aportar la sociedad civil para sustentar un «desarme ordenado». «Queremos buscar soluciones para superar el bloqueo de los estados y para que ETA lleve a cabo el desarme en un periodo de tiempo razonable», explicaron.

Agustín Goikoetxea
Gernika pretende marcar otra vez un nuevo hito en el proceso de resolución después de no todas las recomendaciones que salieron de los anteriores foros sociales de Bilbo, Iruñea, Irun o Baiona –auspiciados por Lokarri y Bake Bidea– se hayan desarrollado en la práctica. Ahora, en la villa foral vizcaina, Bake Bidea, Uharan, Gernika Batzordea y Antxeta Irratia están convencidos de que muchos actores institucionales y de distinta naturaleza aportarán para darle un nuevo impulso y superar el bloqueo impuesto desde Madrid y París.

Anaiz Funosas, de Bake Bidea, reconoció que esos «pasos» que se definieron en las anteriores citas no han sido «suficientes» para activar el proceso, por lo que esperan que esta nueva edición del Foro Social sirva a los actores para proponer iniciativas que permitan avances. En todo caso, dejó claro que no se puede hablar de «fracaso» al referirse a la aplicación de los recomendaciones.

A su lado, Peio Dufau incidió en la importancia que, en su opinión, tiene que la sociedad civil determine cuál es el papel que está dispuesta a jugar. Confesó que el objetivo no es fácil aunque dijo estar seguro de que la sociedad será capaz de definir unas directrices que ayuden a activar un proceso de paz, tal y como desea una mayoría social.

El tema elegido en esta ocasión es el desarme, que entienden como «cuestión básica para el avance del proceso de paz». En la comparecencia de ayer en un céntrico hotel de Bilbo, Dufau y Sabin Ibazeta recordaron que poco se ha avanzado en ese ámbito, al menos públicamente, desde que ETA anunciase en febrero de 2014 el comienzo del proceso de sellado bajo la supervisión de la Comisión Internacional de Verificación (CIV). En mayo de 2015, a través de un comunicado, la organización clandestina señaló que iba a continuar con ese proceso y que estaba dispuesta a «un diseño compartido de desarme» dentro de una hoja de ruta de resolución de las consecuencias del conflicto, por lo que saludaban las recomendaciones salidas del Foro Social y otras.

«Encontrar soluciones»

«Queremos tratar esta cuestión –explicaron los promotores–, porque creemos que existen posibilidades para encontrar soluciones, ya que ETA ha mostrado su voluntad de dar pasos. En Ipar Euskal Herria, la Declaración de Baiona determina el desarrollo de este proceso, la Declaración de París hace hincapié en la necesidad de este proceso y el Gobierno Vasco ha puesto sobre la mesa una propuesta para el desarrollo de este proceso», recordaron.

Por ese motivo, los cuatro colectivos que impulsan la cita del sábado 30 en Gernika quieren «encauzar» la aportación de la sociedad civil «para fijar las bases de un desarme ordenado». Además, no pasan por alto el simbolismo de Gernika, válido para dar un nuevo empujón al proceso; ahí está el acuerdo suscrito en setiembre de 2010 por importantes agentes políticos, sociales y sindicales, que sentó bases para la realidad actual.

Están convencidos del papel de la sociedad para culminar un proceso de paz y, por ello, en la actual coyuntura consideran «esencial dar un nuevo aliento al Foro Social». Esa fue la conclusión a la que llegaron en julio de 2015 en la conferencia de Ficoba, en Irun. «Estamos más convencidos que nunca de la necesidad de darle un nuevo impulso, reforzando las recomendaciones en cada ámbito y haciendo las contribuciones que sean necesarias», subrayaron.

Gestos en Ipar Euskal Herria

Destacaron los distintos ritmos que se están dando en Ipar Euskal Herria –con algunos gestos– mientras en Hegoalde no se han logrado un consenso similar, algo que lamentaron aunque trataron de evitar el término «fracaso». Citaron la Declaración de Baiona del 24 de octubre de 2014 y la conferencia sobre Euskal Herria que tuvo lugar el 11 de junio de 2015 en la Asamblea Nacional, en París.

«Se trató de un día importante para demostrar el consenso de los representantes políticos en torno a la Declaración de Aiete, la participación de la sociedad civil y para hacer hincapié en la necesidad de la participación del Estado francés», argumentaron. Tampoco olvidaron remarcar, siguiendo con Ipar Euskal Herria, la constitución por parte de diferentes agentes de la inicitiva Bagoaz para la vuelta a casa de personas presas y huidas, que reunió el 9 de enero en Baiona a más de 8.000 personas, con el apoyo de electos de todos los partidos.

Siguiendo la estela de aquel encuentro, el miércoles se ha convocado un seminario en la Sorbona. En esa prestigiosa universidad parisina se analizará el papel que presas y presos pueden desempeñar en procesos de paz y buscarán enseñanzas válidas del caso irlandés bajo la dinamización de Joana Etchart, del grupo de investigación de la Sorbona Monde Anglophone y el magistrado Serge Portelli. Este seminario cuenta con la participación de Kieran McEvoy, profesor de la Universidad de Belfast; Nicolas Ferran, jurista del Observatorio Internacional de Prisiones; Gabi Mouesca, exprisionero y expresidente de OIP; la abogada Xantiana Cachenaut; y Joana Haranboure, hija de «Txistor» Haranboure, que lleva 25 años en prisión.

El análisis del proceso en Colombia tendrá protagonismo

El Foro pretende buscar las claves para que la sociedad civil pueda aportar las bases para un «desarme ordenado» pero atendiendo a otras realidades como la de Colombia, donde se han ido dando avances significativos. «Nos parecía importante dedicarle un espacio, ya que se está transformando en una referencia importante y nos parece interesante discutir sobre los retos que enfrenta», manifestaron al presentar el programa.

En Lizeo Antzokia estarán el próximo sábado diferentes personas que conocen la realidad del proceso en Colombia y en Euskal Herria. Acudirá, por ejemplo, el abogado colombiano Carlos Alberto Ruiz Socha, así como la integrante de la Fundación Berghof, Veronique Dudouet, y Kristian Herbolzheimer, responsable de los proyectos colombianos de Conciliation Resources, para disertar sobre el papel que puede jugar la sociedad civil en el proceso de desarme.

A fin de describir el desarrollo hacia el desarme en Euskal Herria, se cuenta con Brian Currin, que hablará acerca de los pasos que se han dado desde el alto el fuego de ETA en enero de 2011 y la creación de la CIV hasta la actualidad.

También participará Alberto Spektorowsky, del Grupo Internacional de Contacto, que opinará sobre las lecciones que se pueden extraer de los Diálogos de Paz de La Habana entre el Gobierno colombiano y las FARC, de cara a tratar de implementarlas al proceso vasco.

ETA ya se declaró abierta «a analizar cómo se puede mejorar»

No es la primera ocasión en que el Foro Social aborda la cuestión del desarme, ya lo hizo durante los encuentros de Bilbo e Iruñea, en 2013. En las doce aportaciones recogidas y hechas públicas posterormente, en mayo de aquel año en el Palacio de Aiete, se aconsejaba «el diseño de un proceso controlado, ordenado y consensuado que culmine con el desmantelamiento de armas y estructuras militares de ETA», añadiendo la importancia de que desde el comienzo hubiese organismos facilitadores independientes «que den seguridad a lo realizado».

Quince meses después del acto de inicio de inventariado y sellado de su arsenal junto a miembros de la Comisión Internacional de Verificación (CIV), ETA emitió el 7 de mayo de 2015 un extenso comunicado en el que mostraba su disposición a «diseño compartido del desarme» y respondía a un planteamiento previo efectuado por el Ejecutivo de Lakua. La organización clandestina emplazaba a los agentes políticos y sociales vascos, «especialmente al Gobierno Vasco», a trabajar en esa línea.

ETA animaba en aquella comunicación a todos los partidarios de la resolución a «consensuar modos razonables de superar todas las consecuencias del conflicto», conformando «una hoja de ruta». Defendía que los agentes llamados a sumarse a la iniciativa no partían de cero. En ese comunicado citó expresamente «las recomendaciones del Foro Social, los procesos que están en marcha (el sellado del armamento de ETA o el camino político y jurídico que abrió la declaración de EPPK de diciembre de 2013, entre otros), la propuesta de Zuzen Bide de Lakua, la Declaración de Baiona y la ‘Vía Vasca por la Paz’ que acaba de presentar EH Bildu».

Al margen de la cuestión del desarme, el Foro planteó aportaciones en los ámbitos de las personas presas y huidas, derechos humanos, y verdad y memoria. Lo referido a represaliados es conocido, menos la propuesta de reformas legislativas que garanticen los derechos humanos, que una entidad independiente evalúe su situación, que la justicia se aplique teniendo en cuenta el contexto del proceso de paz y que se redimensione el número y la función de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Los integrantes del Foro trasladaron estas recomendaciones a instituciones y también a fuerzas políticas y a otros agentes, «con la aspiración de que sirvan para buscar nuevas soluciones» que por el momento no han llegado aunque se evita a toda costa pronunciar la palabra «fracaso».






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